El Ejército de Tierra actualmente dispone en sus unidades de carros de combate M60, los cuales han sido adaptados para funcionar como carros lanzapuentes y carros de Zapadores. Estos sistemas han cumplido su ciclo de vida útil y están en proceso de ser reemplazados. La necesidad de que el Ejército de Tierra obtenga prontamente nuevas capacidades, ya sea por falta de recursos o por obsolescencia, ha llevado a la elaboración de diversas estrategias que prevén la recepción, en un futuro cercano, de material militar terrestre innovador. Se busca adquirir carros de combate especializados que apoyen a las unidades que operan el carro de combate principal Leopardo 2E, así como a material mecanizado como el Pizarro.