El 4 de julio marca un hito en la Armada de Chile, ya que se celebran 108 años de la Fuerza de Submarinos, una especialidad de vanguardia con tecnología avanzada que refuerza el Poder Naval, proporcionando disuasión y resguardando el territorio e intereses marítimos nacionales en el océano Pacífico.

Su misión primordial y más exigente es la defensa de la soberanía y la integridad territorial, además de proteger los intereses marítimos mediante patrullajes, vigilancia y la obtención de información estratégica para optimizar las operaciones de fiscalización pesquera, como parte de la acción del Estado en el mar.

Actualmente, cuenta con cuatro submarinos: el SS-20 Thomson y el SS-21 Simpson de la clase 209/1400L, construidos en la década de 1980 en los astilleros de Howaldtswerke en Kiel, así como el SS-22 General Carrera y el SS-23 General O´Higgins de la clase Scorpène, estos últimos edificados en la primera década del siglo XXI por el consorcio DCN/ Bazán (hoy Naval Group y Navantia, respectivamente).

Orígenes y desarrollo

La Fuerza de Submarinos de la Armada de Chile fue inaugurada el 4 de julio de 1917, ocasión en la que se izó el pabellón nacional en los submarinos Guacolda, Tegualda, Rucumilla, Quidora, Fresia y Guale, todos de la clase H, construidos por la Fore River Shipbuilding Company en Quince, Maryland, EE.UU.

La unidad sumaría más adelante los submarinos de la clase O: Capitán O´Brien, Almirante Simpson y Capitán Thomson, construidos en los astilleros de Vickers en Barrow. Recibidos en enero de 1929, Capitán O´Brien y Almirante Simpson fueron dados de baja en 1957, mientras que Capitán Thomson lo fue en 1958.

La Fuerza de Submarinos experimentó un renacer a principios de los años 60 con la llegada de los submarinos USS Springer (SS-414) y USS Spot (SS-413) de la clase Fleet/Balao, que habían servido en la Armada de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. El primero fue renombrado como Thomson y el segundo como Simpson, siendo este último retirado del servicio en 1982.

Chile reorientó su enfoque hacia el Reino Unido y adquirió en 1969 dos submarinos de la clase Oberon, construidos en Scott’s Shipbuilders Engineering Co. Ltd., en Greenock, Escocia. Denominados O’Brien (S22) y Hyatt (S23), estas unidades fueron parte activa de la fuerza hasta finales de los años 90.

Submarinos clase 209/1400L

Los submarinos SS-20 Thomson y SS-21 Simpson de la clase 209/1400L fueron fabricados en los astilleros de Howaldtswerke en Kiel, Alemania, e incorporados en 1984. Su arribo significó un avance notable para la institución gracias a sus sonares de largo alcance, torpedos filoguiados, diseño hidrodinámico y sistemas de batería y propulsión que les permiten superar los 20 nudos sumergidos.

Estas unidades, que llevan cuatro décadas en servicio, tienen 59.5 metros de longitud, 6.2 metros de ancho y un calado de 5.5 metros en superficie. Desplazan 1,390 toneladas y pueden alcanzar una velocidad máxima de 21.5 nudos bajo el agua.

En cuanto a su armamento, están dotados con ocho tubos lanzadores de torpedos pesados de 533 mm y pueden desplegar hasta 14 torpedos Black Shark Advanced de WASS o misiles Exocet SM-39 de la empresa MBDA.

Ambos submarinos han sido sometidos a diversos programas de modernización durante su historial operativo, que incluyeron la modificación del casco y actualización de sistemas, como la adaptación de los tubos lanzatorpedos para el disparo del misil antibuque Exocet SM-39 y la integración de un nuevo sistema táctico de combate basado en Subtics de Naval Group.

Es fundamental resaltar la participación de los submarinos de la clase 209/1400L en el programa de cooperación DESI (Diesel Electric Submarine Initiative) de la Armada de Estados Unidos, creado en 2001 para mejorar las capacidades en combate de las unidades navales y aéreas frente a submarinos de propulsión convencional.

Submarinos clase Scorpène

El SS-23 General O´Higgins y el SS-22 General Carrera son submarinos diésel-eléctricos de avanzada de la clase Scorpène, diseñados para llevar a cabo misiones de guerra antisubmarina, antisuperficie y operaciones especiales. Se distinguen por su furtividad, persistencia en operaciones y potencia de fuego.

El contrato de construcción fue adjudicado a DCN/Bazán (hoy Naval Group y Navantia, respectivamente) y firmado el 17 de diciembre de 1997, por un monto de 420 millones de dólares. Esta adquisición permitió reemplazar a los submarinos tipo Oberon SS-22 O´Brien y SS-23 Hyatt. El SS-23 General O´Higgins fue entregado en septiembre de 2005 y el SS-22 General Carrera en julio de 2006.

Los submarinos de la clase Scorpène de la Armada de Chile tienen 66.4 metros de largo, 8 metros de ancho (incluyendo hidroplanos), 16.4 metros de altura total y 5.4 metros de calado medio. Desplazan 1,711 toneladas sumergidos, alcanzan una velocidad de 21 nudos bajo el agua y poseen una autonomía de 6,500 millas náuticas a 8 nudos en superficie.

Equipados con el Sistema Táctico de Combate Submarino (Subtics) de Naval Group y la suite de sonares TSM2233 MK 2 de Thales, que incluye un sonar de casco de frecuencia media con sistema de búsqueda activa/pasiva, un sonar cilíndrico para detección acústica panorámica, un sonar de interceptación, un sonar de flanco para detección pasiva y un sonar de alta resolución para identificar obstáculos y minas.

Disponen de seis tubos lanzadores de torpedos de 533 mm, capaces de disparar torpedos pesados, misiles o sembrar minas. El sistema automático de manejo y recarga permite el disparo en salva. Cada submarino puede transportar un máximo de 18 torpedos o misiles o bien 30 minas. Su armamento incluye torpedos Black Shark Advanced de Leonardo y misiles antibuque Exocet SM-39 de MBDA.

Nuevas capacidades y reemplazo de los 209

La empresa canadiense OSI Maritime Systems (OSI) anunció en mayo la finalización de la actualización del Sistema de Navegación de Inmersión Táctica (TDNS) en dos submarinos clase 209/1400L y dos de la clase Scorpène de la Armada de Chile. La prueba de aceptación en puerto final (HAT) es la penúltima fase en la certificación de la navegabilidad, mientras que la prueba de aceptación en el mar (SAT) es la etapa final.

El TDNS ofrece al submarinista diversas capacidades de navegación, además de características tácticas que buscan mejorar la operatividad mientras garantizan la seguridad en navegación por inmersión.

El SS-21 Simpson de la clase 209/1400 recibió el primer sistema TDNS en 2022, el SS-20 Thomson en 2023 y las dos unidades de la clase Scorpène también en 2023. OSI ha proporcionado capacitación a los operadores y mantenedores de los submarinos, además de implementar la mesa de ploteo digital D-MOP, equipada con el software avanzado Ecpins Submarine de última generación en ambos Scorpène.

La Armada de Chile está actualmente en una etapa inicial de preinversión para el reemplazo de los submarinos de clase 209/1400L. “Se ha recopilado información esencial para definir especificaciones técnicas, costos estimados y opciones de diseño para los nuevos submarinos”, indicó en mayo de 2024 el entonces comandante en jefe, almirante Juan Andrés De la Maza.

La autoridad destacó que las solicitudes formales a los astilleros para propuestas se enviarán en una etapa posterior, dependiendo del análisis y las evaluaciones de los requerimientos de la institución.