Las naciones asiáticas están emergiendo como un mercado prometedor para productos de Defensa avanzados, impulsadas por sus economías en crecimiento y las posibles amenazas en su región de interés. Singapur cuenta con una capacidad notable para desplegar sus unidades de Operaciones Especiales, un potencial que hasta ahora había permanecido en secreto. Utiliza sofisticados minisubmarinos que se ajustan al concepto de naves CCU (Combatant Craft Underwater), de las cuales muy pocos países —hasta donde se sabe— disponen.