El director nacional (s) de Gendarmería, Rubén Pérez, declaró que hasta ahora no se han encontrado evidencias de corrupción entre los vigilantes en relación con la fuga de tres peligrosos homicidas de la cárcel de Valparaíso, que tuvo lugar esta madrugada a través de un cable durante la hora de encierro.
“Hasta el momento, no hay pruebas que sugieran que alguno de nuestros funcionarios haya actuado con una intención distinta a la distracción o que las condiciones climáticas hayan afectado la vigilancia efectiva”, afirmó Pérez.
“Para ser claros, no tenemos indicios de un acto de corrupción en este caso, y si llegara a existir alguna sospecha, se tomarán medidas drásticas al respecto”, subrayó.
Pérez también indicó que parece haber existido una coordinación precisa en cuanto a los medios utilizados para llevar a cabo la evasión, así como en la desaparición de la zona tras conseguir su objetivo.
Asimismo, resaltó que la cárcel de Valparaíso es uno de los establecimientos con mayor población penal en el país, caracterizado por altos niveles de violencia. Es bien sabido que la sobrepoblación carcelaria en Chile ha incrementado la cantidad de prisiones preventivas.
Además de señalar deficiencias estructurales en el sistema y la falta de personal, Pérez señaló que la fuga se facilitó por la falta de luz, ya que ocurrió de noche, junto con la niebla, el agotamiento del personal debido a turnos prolongados y las características particulares del edificio.
Con Información de radio.uchile.cl