Si bien hoy en día la Legión española
no se relaciona con los
carros de combate, tuvo un uso activo en contextos como el Sáhara español. La Compañía de Carros Medios de Combate “Bakali” es un claro ejemplo, utilizando los avanzados AMX-30, uno de los cuales se encuentra en la Colección Museográfica de la Legión en Viator (Almería).
En la actualidad, una de las unidades de infantería ligera más destacadas de la OTAN, durante unos 40 años de la pasada centuria utilizó los
carros de combate
. El notable “
canto del cisne
” de esa era fue la activación y uso intensivo de la
Compañía de Carros Medio de Combate “Bakali”
, que empleó los avanzados AMX-30, adquiridos a Francia en 1970 para enfrentar a las bandas y guerrillas que hostigaban el Sáhara español. Además, esta unidad fue crucial para disuadir las intenciones de invasión del Reino de Marruecos, cuyo ejército contaba con carros de combate soviéticos T-55.
A finales de los años sesenta, la única fuerza con medios blindados en el Ejército de Tierra del Sáhara español la constituían los dos Grupos Ligeros Saharianos de la Legión, equipados con vehículos de ruedas Panhard
AML-60
y AML-90.
En ese tiempo, se tomó la decisión de reforzar la Legión con modernos carros de combate, ya el modelo elegido era el francés AMX-30, cuya producción estaba en negociación y más tarde llevaría a construir en España 280 unidades del AMX-30E
(E por España). Dada la urgencia, en mayo de 1970 se decidió encargar un lote de 19 unidades directamente a la firma estatal francesa DEFA (hoy KNDS France).
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Fotografía de la época de actividad de la Compañía “Bakali”, donde los legionarios que conformaban la tripulación posan frente a su AMX-30. (foto Colección Museográfica de la Legión)
El 1 de octubre de ese año se estableció la mencionada Compañía, formando parte del Tercio Don Juan de Austria, 3.º de la Legión. El 7 de noviembre de ese mismo año llegaron los primeros seis carros de combate AMX-30 a la frontera española en Irún, destinados a la nueva unidad. Fueron tiempos en los que, en menos de seis meses, se recibió un pedido de material de defensa de primera línea. Este último lote, al igual que otros dos posteriores, fue trasladado a Bilbao por ferrocarril y luego a El Aaiún por vía marítima, mientras que el número 19 se mantuvo en Madrid, en el entonces Centro de Formación Profesional n.º 1 del Ejército de Tierra en Carabanchel, para uso en entrenamiento.
Desde diciembre de 1970, la Compañía de Carros Medios se asentó en el acuartelamiento de Sidi-Buya en El Aaiún, participando de manera constante en ejercicios tácticos de diversas clases, incluidas maniobras interarmas, convirtiéndose en la punta de lanza del Ejército de Tierra español en la provincia.
En el verano de 1974, la amenaza de invasión del Sáhara español por Marruecos llevó al Ejército a reforzar sus fuerzas en el territorio, destacando el traslado de la División Acorazada “Brunete” n.º 1. Así, en octubre de ese año llegó desde Madrid a la provincia española n.º 53 el II Batallón del Regimiento de Infantería Acorazada “Alcázar de Toledo” n.º 61, que desplegó 35 carros medios M-48 A1. Esta unidad acorazada se instaló en el acuartelamiento de Sidi Buya junto a los AMX-30 de la Legión.
Tras este despliegue, el Ministerio del Ejército determinó que la compañía “Bakali” pasara a depender del II Batallón de “Alcázar de Toledo”, creando así una poderosa unidad acorazada con 53 carros de combate. El Batallón quedó en reserva del sector, implementando un intenso programa de instrucción que incluía maniobras y ejercicios tácticos con fuego real. En los meses siguientes, el ambiente bélico aumentó, originándose diversas escaramuzas que llevaron, en otoño de 1975, a que todas las fuerzas disponibles en El Aaiún se posicionaran para lo que se conoció como Operación Marabunta, un ingenioso nombre para contrarrestar la Marcha Verde, una invasión civil del territorio español organizada por el rey de Marruecos.
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Vista del carro de combate AMX-30 preservado en Viator, donde se observa a su derecha la insignia de la “mítica” Legión española. (foto Julio Maiz)
Las unidades del II Batallón con la Compañía “Bakali” se posicionaron en el eje El Aaiún-Hagunía. Su misión principal era detener un posible ataque de unidades motorizadas y blindadas marroquíes que intentaran cruzar la frontera española junto a los 350.000 civiles que formaban la Marcha Verde.
El 6 de noviembre, los primeros integrantes de la marcha rompieron la alambrada que delimitaba la frontera e invadieron la provincia, acampando ya en terreno español. En esa situación, el Gobierno español, frente al vacío de poder en Madrid, con el general Franco agonizando, decidió ceder el territorio a Marruecos y Mauritania.
Tras esta acción política, la mayor parte de las unidades del II Batallón regresaron a su base en El Goloso (Madrid) en diciembre de 1975, con las últimas llegando en enero de 1976. Para la evacuación del territorio español, se planificó la Operación Golondrina. El 20 de diciembre se abanderó por última vez la bandera española en el acuartelamiento de Sidi Buya.
La Compañía “Bakali” fue disuelta, y el 8 de diciembre de 1975, sus 18 AMX-30 fueron embarcados en Fos Bucraa en el buque de la Armada “Galicia”, que, tras desembarcarlos en Cádiz, los trasladó a Madrid y fueron asignados al Batallón de Carros Medios del Regimiento “Uad Ras” n.º 55, que en ese momento formaba parte de la Brigada de Infantería Mecanizada XI.
Años más tarde, ya en el siglo XXI, el personal de la Brigada “Alfonso XIII” II de la Legión (BRILEG) localizó uno de esos carros de combate que estuvo almacenado y dado de baja durante años y lo llevó a su base “Álvarez de Sotomayor” en Viator (Almería), donde se encuentra junto al edificio de la Colección Museográfica, pintado y con los colores arena y marcas que portó cuando operó con la Compañía de Carros Medio de Combate “Bakali”. (Julio Maiz)
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