Recientemente, informamos que la Armada ha optado por el misil antibuque furtivo europeo NSM (Naval Strike Missile) como reemplazo del misil estadounidense Harpoon, actualmente en uso en las fragatas activas. Esta decisión representa un avance significativo para la Armada, ya que el NSM es un arma precisa y difícil de detectar, lo que seguramente generará preocupación en los adversarios ante su posible uso contra buques o instalaciones costeras de gran importancia. Esta elección ha llevado a la formalización de varios acuerdos con la empresa noruega Kongsberg, responsable de su diseño y fabricación.