El rompehielos AGB-46 Almirante Viel de la Armada de Chile ha regresado a Punta Arenas tras finalizar su primera comisión de invierno en la Antártica, denominada Hielo Invierno 2025. Esta misión incluyó el rompimiento de placas de hielo de hasta un metro de espesor y navegación en condiciones de sensación térmica de -33°, consolidándose como la principal plataforma chilena para operaciones en aguas polares.

De acuerdo con la Armada de Chile, este despliegue de 19 días abarcó una navegación de 2.960 millas náuticas, donde la unidad de la Tercera Zona Naval puso a prueba sus capacidades en escenarios exigentes, operando en áreas como el Estrecho Nelson, Bahía Fildes y Caleta Snow durante la temporada invernal.

Durante esta travesía, el buque llevó a cabo misiones de apoyo logístico a bases nacionales e internacionales, como las bases Frei y ecuatoriana, además de realizar levantamientos hidrográficos y pruebas de hielo en condiciones extremas en el sureste del estrecho de Bransfield.

El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval, contraalmirante Jorge Castillo, destacó el simbolismo de esta navegación: “Esto refleja la capacidad real del Estado de Chile para operar en su territorio soberano, en el Territorio Chileno Antártico, todos los días del año”.

La autoridad naval recordó que esta travesía coincidió con el 109° aniversario del rescate de los náufragos de la Expedición Imperial Transantártica de Ernest Shackleton desde la Isla Elefante, llevado a cabo por el piloto Luis Pardo Villalón a bordo del escampavía Yelcho, reforzando la presencia histórica chilena en la región.

Próximo hito, primera comisión científica

El comandante del rompehielos AGB-46 Almirante Viel, capitán de navío Juan Pablo Enríquez, valoró el desempeño de la nave y su dotación en esta primera comisión antártica de invierno.

“Un aspecto notable fue la sensación de soledad en la Antártica, ya que éramos el único buque operando en todo el territorio. En total, llevábamos aproximadamente 90–95 personas a bordo, desplegándonos en diversas áreas”, comentó.

Respecto a los próximos retos que enfrentará su tripulación, el oficial señaló: “Se aproxima un periodo significativo, que es la primera comisión científica, programada entre el 1 y el 13 de octubre. Esto es muy importante, no solo para el buque, sino también para el país, debido a las tareas que vamos a realizar en la Antártica”.

En el ámbito científico, el oficial de sensores de la unidad, teniente 1° Jorge Matus, destacó el levantamiento hidrográfico en Caleta Snow, realizado en colaboración con el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA).

“Se comprobó la geomorfología del lecho marino. No se encontraron bajos fondos ni peligros, lo que brinda seguridad y confirma que se puede navegar de manera segura en la zona. Siempre trabajamos en un entorno dinámico que requiere actualizaciones constantes; por eso es crucial realizar un trabajo exhaustivo y sin dejar incertidumbres en el terreno”, indicó.