El riesgo de sabotaje y espionaje en los océanos del Norte y Báltico está creciendo de manera considerable. Para monitorizar estas aguas de manera efectiva y continua las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y para salvaguardar las rutas comerciales así como las infraestructuras críticas, es fundamental tener una comprensión integral de la situación. Esto demanda capacidades y recursos humanos significativos por parte de la República Federal de Alemania y sus aliados, quienes en el futuro podrán beneficiarse del apoyo de sistemas no tripulados.