Representantes del Gobierno, la Armada de Chile, la academia, la ciencia y el sector productivo se reunieron en el seminario Política Nacional de Construcción Naval: una visión nacional y territorial para discutir los grandes desafíos y oportunidades que esta iniciativa presenta en áreas como cadenas productivas, innovación y sustentabilidad para la Región de Los Ríos, particularmente en la ciudad de Valdivia.
El evento tuvo lugar en las instalaciones de Astilleros y Servicios Navales (Asenav) de Valdivia, y fue organizado por la Municipalidad de Valdivia, el Gobierno de Chile, la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), la Universidad Austral de Chile (Uach), Inacap Valdivia, Asenav y el Gobierno Regional de Los Ríos.
En la reunión participaron la ministra de Defensa Nacional, Adriana Delpiano; el comandante en jefe de la Armada, almirante Fernando Cabrera; el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente; el delegado presidencial en la región de Los Ríos, Jorge Alvial; el gobernador regional de Los Ríos, Luis Cuvertino; la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann; y el gerente general de Asenav, Fernando Rodríguez.
Una inversión estratégica
Según Infogate, durante el seminario, la ministra Delpiano destacó que Chile es «una nación tricontinental que une América, la Antártica y Oceanía. El mar no es nuestro límite, es nuestro centro, nuestra principal ruta comercial, nuestra despensa y nuestro principal muro de defensa».
La autoridad explicó que la política de construcción naval “se basa en este hecho fundamental: Chile es un país marítimo y debe transformar esta condición en una palanca de desarrollo industrial, científico y social”, marcando la culminación de un profundo replanteamiento estratégico.
En este contexto, la ministra Adriana Delpiano mencionó que la renovación de las unidades de la Escuadra Nacional ha estado sujeta a la compra de buques de segunda mano, lo cual genera dependencia tecnológica, altos costos de mantenimiento y “adaptación limitada a nuestras necesidades estratégicas”.
“Hemos sido un país con una costa extensa, pero no una nación marítima en toda su extensión”, añadió la ministra, señalando que esta política de construcción naval “parte del hecho de que Chile es un país marítimo, y debe usar esta condición como una palanca para el desarrollo en múltiples ámbitos”, lo que permitirá que esta iniciativa sea “la culminación de un profundo replanteamiento estratégico”.
Según Delpiano, se está produciendo un cambio de paradigma desde un modelo reactivo y dependiente hacia una “política industrial proactiva, soberana, impulsada por el Estado, y coordinada con la academia y el sector privado”, y destacó que no se trata de un gasto, sino de una «inversión estratégica para que Chile, de forma autónoma, diseñe, construya, mantenga y modernice los medios que protegen sus intereses marítimos”.
La perspectiva de la Armada de Chile
Durante su intervención, el almirante Cabrera acentuó que «la construcción naval nacional ha sido una necesidad, ya que es crucial para que la Marina cumpla con las tareas y misión que el Estado le asigna, garantizando la soberanía territorial y el desarrollo de la actividad marítima, así como la protección de la vida humana y el medio ambiente».
El almirante Cabrera señaló que esta política «es un sueño, porque creíamos que desarrollar la industria y satisfacer las necesidades de la Armada era una ilusión institucional».
El comandante en jefe de la Armada de Chile manifestó «el orgullo y compromiso institucional con esta política nacional de construcción naval, porque este sueño es también política del Estado. Agradecemos a los ministerios que lo han promovido, en particular al Ministerio de Economía, el Ministerio de Transporte, y Corfo, entre otros que han apoyado la industria».
El almirante destacó que «hoy, con esta política, el país podrá satisfacer las necesidades de su Armada y tendrá múltiples impactos positivos en innovación, tecnología, capacidad industrial, academia y generación de empleo», y mencionó que este sueño «nos inspira y motiva a seguir mejorando en nuestro trabajo».
Polo industrial y tecnológico de alcance global
Durante el seminario, el gerente general de Asenav enfatizó que “la Política Nacional de Construcción Naval es un paso crucial para los astilleros y la industria marítima. Sin embargo, para convertir ese potencial en liderazgo, se requieren mecanismos de financiamiento accesibles y una coordinación efectiva entre el Estado y la industria, donde iniciativas como la Agencia de Financiamiento e Inversión para el Desarrollo, AFIDE, pueden desempeñar un papel clave al fomentar la innovación y fortalecer las cadenas productivas locales”.
Fernando Rodríguez subrayó que «Chile posee el potencial necesario para establecer este sector como un polo industrial y tecnológico de alcance global, siendo Valdivia un ejemplo de socio estratégico en este desarrollo”. Agregó que «la fabricación de embarcaciones en el país dinamiza la actividad local, fomenta el empleo, fortalece la formación técnica y profesional, además de promover la descentralización”.
En el panel de conversación, donde se destacó a Valdivia como un polo estratégico en la industria naval de Chile, participaron el director de Astilleros y Maestranza de la Armada (Asmar), contraalmirante José Miguel Hernández; el rector de la Universidad Austral de Chile, Egon Montecinos; y el vicerrector de Inacap Valdivia, Francisco Wittwer.
También asistieron la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de las regiones de Los Ríos y Los Lagos, Sandra Orellana; y el gerente general de la Asociación de Armadores de Transporte Marítimo, Fluvial, Lacustre y Turístico Sur Austral de Chile (Armasur), Manuel Bagnara.