El gobierno colombiano ha anunciado la compra de aviones Gripen, mientras que Perú está evaluando entre los F16 estadounidenses o los Rafales franceses y avanza en un programa, con apoyo de Corea del Sur, para renovar su flota oceánica. Por su parte, Argentina ya ha adquirido un escuadrón de combate F16. Además, Brasil sigue adelante con su planificación, que incluye cuatro escuadrones de Gripen (los últimos serán fabricados en Brasil) y el programa Riachuelo, que moderniza su flota oceánica y submarina.

¿Están los países sudamericanos iniciando una carrera armamentista? ¿Qué políticas de defensa sustentan estas adquisiciones? Es fundamental entender que cada Estado es soberano para definir sus necesidades de defensa, una decisión de alta política que establece direcciones estratégicas a largo plazo. En tiempos de incertidumbre global y debilitamiento del orden basado en el derecho internacional, es natural que la Defensa, una función esencial de todo Estado, requiera actualizaciones constantes.

Todo esto ocurre en el contexto de un aumento en los conflictos armados en el mundo; un reciente estudio del Centro de Estudios de Paz de la Universidad de Barcelona los cifra en 37, lo que representa un significativo aumento de la conflictividad desde la Segunda Guerra Mundial. África lidera esta lista con 17 conflictos, seguida de Asia y el Pacífico con 10, Oriente Medio con 6, y Europa y América con 2 cada uno.

En este escenario, la industria militar se ha revitalizado y los stocks de material han disminuido considerablemente; si un país necesita suministros, deberá esperar, ya que el conflicto en Ucrania y el rearme europeo han elevado la demanda. Chile lleva a cabo desde inicios del siglo un proceso extenso de modernización en su defensa, cuyos resultados se han documentado en varios informes, al mismo tiempo que ha desarrollado un audaz proceso de confianza mutua con sus países vecinos. Las Fuerzas Armadas de nuestro país han alcanzado un alto nivel tecnológico y una profesionalización de su personal, lo que implica la responsabilidad nacional de mantener nuestro potencial.

Con Información de elradar.cl