La Armada Argentina se encuentra en un momento crucial de renovación. Con la baja definitiva de los históricos destructores ARA Hércules y ARA Heroína, el gobierno de Javier Milei busca con urgencia opciones en Europa para adquirir buques usados y recuperar capacidades básicas de escolta y proyección naval.

En 2024, la Armada de la República Argentina retiró oficialmente del servicio los destructores ARA Hércules (incorporado en 1976) y ARA Heroína, este último perteneciente a la clase MEKO 360. Ambos buques habían estado inactivos por fallas técnicas, averías y la falta de recursos para su modernización. El Hércules, transformado al inicio de los 2000 en buque de transporte multipropósito, y la Heroína, amarrada sin capacidad operativa, representan el declive de una fuerza naval que en los años 80 era una de las más poderosas del Atlántico Sur.

Milei opta por la austeridad: buques de segunda mano.

Con un presupuesto de defensa limitado por el plan de austeridad del gobierno, el Ministerio de Defensa ha descartado, por ahora, la construcción de nuevas unidades y evalúa la adquisición de fragatas de segunda mano de marinas europeas. El secretario de Asuntos Internacionales de la Defensa, Juan Battaleme, ha afirmado públicamente que se están analizando opciones viables con Italia, Dinamarca y Noruega.

La primera opción en evaluación son las fragatas de clase Maestrale, que han estado en servicio desde los años 80 en la Marina Militare italiana. Estas naves, con un desplazamiento de 3.000 toneladas, tienen una probada capacidad en antisubmarinos y defensa aérea, aunque su antigüedad genera dudas sobre su mantenimiento y vida útil restante.

Alternativas nórdicas: Dinamarca y Noruega.

Battaleme también mencionó la posibilidad de adquirir fragatas danesas de la clase Iver Huitfeldt, más modernas y con sistemas conformes a los estándares de la OTAN, aunque su costo operativo podría exceder el presupuesto argentino. Otra opción proviene de Noruega, que estaría dispuesta a vender fragatas de la clase Fridtjof Nansen, construidas entre 2004 y 2009 por el astillero español IZAR (hoy Navantia) en Ferrol.

Las fragatas Fridtjof Nansen tienen un desplazamiento de más de 5.000 toneladas, miden 132 metros de eslora y están equipadas con cañones OTO Melara de 76 mm, torpedos antisubmarinos Mk 46 y sistemas para lanzar misiles superficie- aire y antibuque. Estas unidades integran avanzados sensores y sistemas de combate desarrollados por Lockheed Martin y Kongsberg, capaces de operar helicópteros y llevar a cabo misiones de guerra antisubmarina, vigilancia y defensa aérea. Curiosamente, el buque escuela ARA Libertad visitó recientemente el puerto noruego de Kristiansand, lo que algunos analistas interpretan como un primer gesto diplomático hacia posibles negociaciones con Oslo.

Según el jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Carlos Allievi, a finales de septiembre, una delegación de altos mandos realizó inspecciones técnicas en Italia, Dinamarca y Noruega para evaluar el estado de los buques disponibles y determinar los costos de reacondicionamiento y transferencia.

Relevo necesario y dilemas estratégicos

El reemplazo de los destructores no solo busca restaurar capacidades perdidas, sino también preservar la proyección marítima argentina en el Atlántico Sur, especialmente en torno a las Islas Malvinas y la zona económica exclusiva. Sin embargo, la estrategia de adquirir material de segunda mano refleja la tensión constante entre la necesidad de modernizar la defensa y las restricciones fiscales del actual gobierno.

A nivel regional, adquirir buques noruegos implicaría la entrada de tecnología de la OTAN en una marina sudamericana que ha mantenido un perfil operativo intermedio entre Occidente y una industria nacional debilitada.

La decisión final de Buenos Aires podría definir el rumbo de la Armada durante la próxima década. En el actual contexto de crecientes tensiones globales y la disputa por los recursos del Atlántico Sur, la modernización naval argentina será clave para mantener su soberanía marítima y su proyección estratégica frente a Chile, Brasil y el Reino Unido.

Fuente principal: El Confidencial Digital

Con Información de elradar.cl