
La primera semana de octubre cerró con una notable tensión global en tres frentes: Ucrania, Medio Oriente y el Indo-Pacífico. Mientras tanto, América Latina está reconfigurando su equilibrio militar con nuevos programas aéreos, y Chile se alista para definir legislaciones en inteligencia y seguridad. A los intensos ataques rusos contra la infraestructura ucraniana y los bombardeos israelíes en Gaza y Líbano, se sumó un incremento del riesgo marítimo en el Mar Rojo, creando un entorno en el que la disuasión y la competencia tecnológica han vuelto a ocupar un lugar central en la agenda estratégica mundial.
América Latina y Chile
En la región, varios países están avanzando en procesos de actualización de sus fuerzas armadas. Brasil enfrenta demoras en su programa Gripen E/F, que se extenderá hasta 2032, y está considerando la adquisición de modelos Gripen C/D de segunda mano para cubrir el período intermedio. La Fuerza Aérea Brasileña ya ha recibido su octavo avión de transporte KC-390. Por su parte, Argentina ha confirmado que los primeros seis F-16 daneses llegarán en diciembre de 2025, y se prepara para recibir el segundo avión P-3C Orion noruego destinado a la patrulla marítima.
En Perú, la adquisición de doce F-16 por más de 3.400 millones de dólares redefine el equilibrio aéreo en la región. En Chile, el Proyecto de Ley de Presupuesto 2026 asigna 2.397 millones de dólares a las Fuerzas Armadas, lo que representa un incremento del 0,3% respecto al año anterior.
En el ámbito legislativo, la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados se reunirá esta semana para discutir un proyecto que modifica el Código Penal en temas de espionaje, incluyendo la participación del Ministerio Público Militar en ciertas investigaciones (Boletín 17.690-07). La Comisión de Defensa del Senado, hasta ahora, no tiene sesiones públicas programadas entre el 6 y el 10 de octubre, aunque se esperan actualizaciones pronto. Estos debates reflejan un esfuerzo por fortalecer el marco institucional de seguridad ante nuevas amenazas híbridas y cibernéticas.
Europa y OTAN
Recientemente, ha aumentado la actividad de drones en el espacio aéreo de varios países de la OTAN (Polonia, Alemania, Dinamarca, Estonia). Muchos de estos drones han sido interceptados o detectados cerca de infraestructuras civiles y militares, lo que indica un nuevo modo de hostigamiento transfronterizo de baja intensidad, probablemente vinculado a Rusia. Para contrarrestar esto, Europa está acelerando la construcción de una “muro de drones”, una red multisensorial destinada a la detección y defensa contra vehículos aéreos no tripulados. Aunque la propuesta ha generado entusiasmo en la industria militar, persisten dudas sobre su coste y efectividad entre los diferentes Estados.
Además, la OTAN ha activado la Operation Eastern Sentry para fortalecer su presencia en Polonia, Lituania y Rumanía, en respuesta a las recurrentes violaciones del espacio aéreo y al riesgo latente en la frontera con Rusia. Esto incluye despliegues aéreos, marítimos y terrestres, así como sistemas de defensa antiaérea y patrullas constantes.
Indo-Pacífico / China
En el Indo-Pacífico, Taiwán ha notado un aumento en la actividad militar de China en su espacio aéreo y ha acelerado la recepción de artillería autopropulsada M109A7 Paladin. Las autoridades taiwanesas anticipan ejercicios militares del Ejército Popular de Liberación coincidiendo con el Día Nacional de la República de China (10 de octubre), lo que reaviva las preocupaciones sobre la estabilidad en el Estrecho de Taiwán.
Medio Oriente
En el Medio Oriente, Israel ha intensificado sus operaciones en Gaza y Líbano. El grupo Hezbolá rechazó una propuesta de tregua impulsada por Estados Unidos, mientras los hutíes atacaron el buque neerlandés Minervagracht en el Golfo de Adén, lo que aumenta el riesgo marítimo en el Mar Rojo y reactiva las operaciones navales de la misión europea Aspides. En paralelo, el Pentágono confirmó la reducción de su presencia militar en Irak, reorientando la cooperación hacia una estructura bilateral centrada en Erbil. Además, el portaaviones USS Gerald R. Ford ha regresado al Mediterráneo como medida de disuasión ante múltiples focos de crisis.
Con Información de elradar.cl