ARX Robotics, con sede en Múnich, ha asegurado un contrato para proporcionar vehículos terrestres no tripulados (UGV) adicionales de Gereon a Ucrania, lo que facilita la creación de la mayor red de robots militares terrestres del mundo.

Ya en funcionamiento en las líneas del frente ucranianas, la flota está lista para expandirse a cientos de sistemas integrados a través del sistema operativo Mithra de la compañía, permitiendo operaciones coordinadas a gran escala.

La producción se lleva a cabo en distintos puntos de Europa y Ucrania, con socios locales que incrementan la resiliencia industrial y aceleran el proceso de entrega.

«Para los soldados en el terreno, la ampliación de la flota representa distancias de parada más largas, logística más ágil y una menor exposición a tareas de alto riesgo, lo que contribuye a mejorar la supervivencia y la eficacia operativa», declaró un representante de ARX Robotics.

ARX desarrolló el sistema en colaboración con la empresa ucraniana Frontline como parte de un programa conjunto entre Europa y Ucrania, incorporando retroalimentación continua de los usuarios finales.

Construido sobre la plataforma Gereon RCS de la empresa, el vehículo ha sido rediseñado en una configuración lista para combate, equipada con sistemas de inteligencia artificial integrados.

Gereon está diseñado para realizar de forma autónoma la eliminación de obstáculos y el transporte de cargas pesadas, lo que incrementa la eficiencia en misiones militares y comerciales, al tiempo que reduce la carga sobre la mano de obra limitada.

Capaz de transportar hasta 500 kilogramos (1.102 libras) a distancias de hasta 40 kilómetros (25 millas), el UGV se puede adaptar para diversas tareas, desde el transporte de suministros y la evacuación de víctimas, hasta funcionar como un nodo de vigilancia avanzado.

Sistema operativo Mithra

El sistema operativo Mithra es el corazón del vehículo, diseñado para interconectar flotas completas, implementar actualizaciones con mínima interrupción y facilitar configuraciones específicas para cada misión.

Este sistema combina sensores, autonomías y comunicaciones en red, permitiendo que los vehículos actúen como activos inteligentes y adaptables.

Esta situación refleja la tendencia hacia el uso de sistemas robóticos en la guerra de alta intensidad, donde la mortalidad y la presión sobre el personal humano son elevadas. Para Chile, aunque el contexto varía, el uso de este tipo de UGV presenta un interesante reto, por ejemplo, en la vigilancia de fronteras.

Fuente Principal: The Defense Post, Foto: ARX Robotics

Con Información de elradar.cl