Análisis Geoestratégico Global
En la última semana, se ha evidenciado un importante reordenamiento en el panorama geoestratégico mundial. Medio Oriente se encuentra en una delicada fase postconflicto, con nuevos desarrollos como la creación de una fuerza internacional para Gaza y crecientes tensiones entre Israel y Hezbolá. Al mismo tiempo, Estados Unidos refuerza su presencia en el Caribe con la Operación Southern Spear, marcando su mayor despliegue en décadas. En Ucrania, la guerra se intensifica con ataques de largo alcance y un desgaste industrial económico. Paralelamente, en el Indo-Pacífico, se están explorando mecanismos de “gestión de riesgos” entre China y Washington, mientras América Latina enfrenta decisiones críticas sobre autonomía, cooperación militar y seguridad interna. En Chile, se discute el papel de las Fuerzas Armadas en la seguridad interna, en medio de ajustados cambios en la dirección conjunta y una agenda legislativa densa en materia de uso de la fuerza, infraestructura crítica e inteligencia.
Situación en América Latina y Chile
La semana pasada, Ecuador llevó a cabo un referéndum en el que los ciudadanos rechazaron la posibilidad de establecer bases militares extranjeras en su territorio, así como la realización de una asamblea constituyente.
En Brasil, el presidente Lula da Silva activó el uso de las Fuerzas Armadas para garantizar el orden durante la Cumbre de Líderes y la COP30 en Belém, reforzando así el papel militar en la protección de eventos climáticos y diplomáticos. La Operación Atlas 2025 movilizó aproximadamente 10,000 efectivos y 500 vehículos.
Perú continúa el debate estratégico respecto a la renovación de su aviación de combate, considerando cazas Rafale o F-16, lo que tendrá un impacto en el equilibrio del poder regional. Además, se están estableciendo acuerdos para coproducir drones y adquirir radares y sistemas de defensa aérea.
México ha realizado cambios en sus desfiles militares del 20 de noviembre en medio de un contexto político y social sensible, mientras que su Senado aprobó más de 300 ascensos en las Fuerzas Armadas.
Durante el reciente proceso electoral, el Ministerio de Defensa desplegó cerca de 26,000 efectivos para asegurar los locales de votación a nivel nacional. A nivel interno, la Armada informó sobre cambios en su dirección de operaciones para mejorar la planificación y ejecución de operaciones conjuntas.
El presidente Gabriel Boric ha anunciado la designación del general Pedro Varela como futuro comandante en jefe del Ejército, en el marco de un proceso de modernización del servicio militar.
El Ministerio de Defensa también destacó avances en la cooperación con España, enfocándose en ciberdefensa, formación y seguridad marítima. Además, Chile reafirmó su proyección en el Pacífico Sur al albergar la X Reunión de Ministros de Defensa del Pacífico Sur, lo que refuerza su estatus como puente entre América, Oceanía y la Antártida.
El debate sobre el uso de las Fuerzas Armadas en la seguridad interna sigue vigente, especialmente en el contexto de la segunda vuelta presidencial. El sistema de defensa nacional maneja operaciones en varias frentes: apoyo al orden público, modernización de la conducción conjunta y fortalecimiento de la cooperación internacional.
Perspectiva sobre la OTAN, Ucrania y Rusia
La semana pasada se destacaron tres tendencias clave: el apoyo estructural a largo plazo a Ucrania, la consolidación de la arquitectura de inteligencia aliada y la intensificación de las operaciones en el flanco oriental. La OTAN continúa proporcionando asistencia militar y financiera, mientras discute la futura membresía de Ucrania.
En el ámbito militar, Estados Unidos ha presentado un plan de 28 puntos para terminar la guerra, cuya aceptación por parte de Ucrania plantearía serios dilemas sobre la soberanía y la dignidad nacional. Ucrania exige garantías de seguridad que se asemejen a un “Artículo 5” bilateral. La Asamblea Parlamentaria de la OTAN reafirma la importancia de mantener sanciones y apoyo militar hacia Ucrania.
Así, el conflicto entra en una fase donde el campo de batalla y la mesa de negociaciones se entrelazan; dejando en claro que la cuestión central es qué garantías de seguridad definirán la arquitectura de seguridad europea en el futuro. Rusia sigue avanzando territorios, lo que incentiva a Europa a intensificar su aparato militar.
Intervención de Estados Unidos en el Caribe
La operación Lanza del Sur continúa en aumento, con el portaaviones USS Gerald R. Ford y un grupo de 12 buques desplegados en el Caribe, con el objetivo oficial de combatir el «narco-terrorismo». Esto también tiene un claro efecto disuasivo sobre el régimen de Nicolás Maduro, colocando al Caribe nuevamente como un punto crítico en la seguridad hemisférica.
Dinámicas en el Indo-Pacífico
Recientemente, China y Estados Unidos sostuvieron diálogos en Hawái sobre seguridad marítima, en medio de una creciente competencia en la región del Mar de China. Aunque las conversaciones son constructivas, la tendencia a un incremento en la presencia naval y las tensiones entre ambas potencias siguen presentes.
Situación en Medio Oriente
Con la aprobación de una fuerza internacional para estabilizar Gaza, se abre una vía a una posible solución de dos Estados, aunque la situación sigue siendo crítica con persistentes ataques a civiles. En el Líbano, Israel ha renovado operaciones contra Hezbolá.
En el Mar Rojo, a pesar de los anuncios de cesación de hostilidades por parte de los hutíes, la vigilancia de las aseguradoras permanece alta ante posibles incidentes. La región se encuentra en una fase de “posguerra inestable”, lo que sugiere que los conflictos aún son potencialmente reactivables.
Desafíos en África
El continente africano enfrenta una inestabilidad creciente, marcada por insurgencias yihadistas y conflictos interestatales. La débil integración en defensa revela que las alianzas militares africanas deben lidiar con múltiples desafíos de seguridad, mientras actores externos podrían aprovechar los vacíos de gobernanza existentes.
Con Información de elradar.cl