El Reino Unido ha establecido una coalición junto a la Unión Europea, Arabia Saudita, Estados Unidos y Japón para capacitar y fortalecer la guardia costera de Yemen. Este esfuerzo busca mejorar la seguridad marítima en el mar Rojo y enfrentar el tráfico ilegal y las amenazas al comercio internacional.

Desarrollo y contexto estratégico
La nueva iniciativa, denominada Yemen Maritime Security Partnership, se basa en un programa de entrenamiento británico-saudí lanzado en septiembre y se enfocará en tres aspectos clave: mejorar las capacidades de vigilancia y operación de la guardia costera de Yemen; combatir el contrabando de armas y drogas; y gestionar flujos migratorios considerados “inseguros”. Este enfoque prioriza la seguridad respetando los derechos humanos, diferenciando así de prácticas abusivas del pasado.

La creación de esta coalición tiene lugar en un contexto de prolongada inestabilidad en Yemen, que, aunque ha disminuido la intensidad de los combates entre los hutíes y la coalición encabezada por Arabia Saudita, sigue teniendo repercusiones globales. Desde 2023, los hutíes han realizado ataques recurrentes contra buques mercantes en el mar Rojo y el golfo de Adén, especialmente a aquellos relacionados con intereses israelíes, lo que ha llevado a las compañías navieras a alterar sus rutas a través del cabo de Buena Esperanza, aumentando así los costos de transporte y seguros.

La formación de esta coalición se suma a los despliegues navales de países y organizaciones como la Unión Europea y la OTAN, convirtiendo al mar Rojo en una de las zonas marítimas más militarizadas del mundo, con una alta concentración de buques de guerra, aeronaves y sistemas de vigilancia.

Implicaciones para Chile y posibles escenarios
Para Chile, la seguridad en el mar Rojo es un tema relevante, ya que gran parte de su comercio hacia Europa y el Mediterráneo —incluyendo exportaciones agroalimentarias y de cobre— transitá por el canal de Suez. Un aumento en los costos de tránsito por el mar Rojo o un nuevo ciclo de ataques podría impactar directamente los costos logísticos, los tiempos de entrega y la competitividad de los productos chilenos en mercados clave.

Desde la perspectiva de defensa, la experiencia de la coalición en Yemen refuerza la tendencia a formar alianzas flexibles orientadas a misiones específicas, en este caso, la seguridad marítima y la lucha contra actividades ilícitas. Para Chile, que ha aumentado su participación en ejercicios navales multinacionales, la lección es clara: es necesario fortalecer la interoperabilidad de su Armada, mejorar la vigilancia en áreas de interés —incluyendo la Antártica y el Pacífico Sur— y desarrollar doctrinas que integren la seguridad marítima, la lucha contra el crimen organizado y la protección del comercio. Lo más probable es que la «fricción de baja intensidad» en el mar Rojo continúe, con picos de tensión que seguirán afectando el sistema logístico global.

Con Información de elradar.cl