Recientes informes indican que América Latina está atravesando una fase de reorganización militar, caracterizada por un aumento en el gasto de defensa, la modernización de equipos y un enfoque en la lucha contra el crimen organizado. Esto crea un entorno regional con mayores capacidades y desafíos de cooperación para países como Chile.
Un análisis de desarrollos militares clave entre el 13 y el 23 de diciembre resalta nuevos contratos de equipamiento, programas de modernización y reformas doctrinales en diversos países de la región. A su vez, un estudio de mercado prevé que el gasto en defensa regional pasará de aproximadamente 61 mil millones de dólares en 2024 a casi 97 mil millones para 2033, impulsado por la necesidad de enfrentar amenazas «híbridas,» como el crimen organizado transnacional, la disputa por territorios amazónicos, el control de rutas marítimas y la presión migratoria.
Para Chile, que históricamente ha buscado mantener un equilibrio razonable de capacidades con sus vecinos, este contexto presenta dos riesgos y una oportunidad. El primer riesgo es quedar rezagado en modernización si se prioriza el ajuste fiscal sin una visión estratégica. El segundo riesgo es que incrementos de gasto descoordinados en la región puedan generar percepciones de una carrera armamentista. Por otro lado, la oportunidad radica en fortalecer su papel como un actor responsable, combinando capacidades sólidas con una diplomacia de defensa activa, basada en la interoperabilidad, ejercicios conjuntos y cooperación en áreas como control de fronteras, ciberseguridad y desminado humanitario.
El escenario más probable es un entorno regional más equipado pero fragmentado, donde cada país responde a sus demandas internas. Si Chile logra alinear su nueva Política de Defensa, el desarrollo industrial y su proyección internacional, puede posicionarse como un referente en estándares y buenas prácticas, en lugar de ser un simple participante en una carrera de adquisiciones. El Radar seguirá de cerca los anuncios concretos de programas en Perú, Argentina, Brasil y Colombia, para compararlos con las capacidades que Chile decida priorizar.
Con Información de elradar.cl