El director de Ventas y Desarrollo Comercial de Saab Kockums, Maxwell Litton, resaltó el potencial de exportación del submarino A26, seleccionado en el programa polaco que busca adquirir tres nuevos submarinos, conocido como Orka. Litton indicó que la compañía tiene como objetivo ofrecer este modelo a países como Chile, que buscan modernizar su flota submarina, y actualmente hay dos unidades en construcción para Suecia (clase Blekinge).

La Armada de Chile, según lo informado por Infodefensa.com, se encuentra en las primeras etapas del proyecto para reemplazar dos submarinos de la clase 209/1400L, los cuales han estado en servicio por 41 años. El comandante en jefe de la Fuerza de Submarinos, contraalmirante Federico Saelzer, afirmó: «Esta renovación es esencial para que la Armada mantenga una capacidad disuasiva relevante y un poder naval equilibrado frente a los desafíos futuros”.

En cuanto a los planes de venta, Litton comentó a Naval News que «la plataforma A26 es excepcional. Cuando entre en servicio con la Armada sueca, será el submarino convencional más avanzado del mundo, lo que atraerá la atención de numerosos clientes. Los mercados donde estaremos presentes no serán sorpresa: países como Colombia, Chile, Grecia y otros que requieren nuevos sistemas o reemplazar los obsoletos”.

Un amplio espectro operacional

Saab presenta al A26 como una plataforma versátil, destacando su sistema Multi Mission Portal, que permite el lanzamiento y recuperación ágil de vehículos tripulados, autónomos o carga útil, necesarios para diversas misiones, incluyendo un compartimento interno destinado a acomodar unidades de fuerzas espaciales.

Este modelo, construido en cinco secciones, mide 66 metros de largo y seis metros de ancho, y es propulsado por motores tipo Sterling-Eléctrico AIP (propulsión independiente del aire), lo que extiende los tiempos de inmersión de días a semanas, otorgándole capacidades de vigilancia y detección únicas.

El A26 está equipado con módulos de mástil intercambiables, capaces de albergar diversos sensores, antenas de comunicación y un cañón retráctil. Además, cuenta con espacio modular en proa para contenedores herméticos, vehículos sumergibles no tripulados y lanzadores de señuelos adicionales. En la parte posterior, tiene un módulo exterior que sostiene lanzadores auxiliares de señuelos, un sonar lineal remolcado y boyas de comunicación.

Furtividad y maniobrabilidad

En cuanto a sus misiones, el A26 puede realizar operaciones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), detectar y monitorear misiles de ataque desde tierra, así como llevar a cabo tareas de identificación y destrucción de embarcaciones enemigas, minado, guerra antisubmarina y transporte e inserción de Fuerzas Especiales.

Una de sus características destacadas es su furtividad, derivada del diseño de su casco y aleta, que minimizan su firma magnética con sistemas de desmagnetización, así como también su firma infrarroja, pues los gases de escape del motor se enfrían y mezclan con el agua antes de ser liberados al mar, junto con un perfil transversal de radar reducido gracias al diseño del mástil y los sistemas adjuntos.

Finalmente, el A26 es altamente maniobrable, gracias a la forma optimizada de su casco y la estabilidad de su timón en X, que cuenta con cuatro superficies de control operadas de manera independiente, lo que le permite cambiar ágilmente de velocidad, rumbo y profundidad, gracias a su estrecho radio de giro en todas las velocidades.