La planta industrial Talcahuano de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) ha alcanzado un nuevo logro en el proyecto Escotillón IV Fase 1 al completar con éxito el izaje e integración del bloque del puente de mando del buque multipropósito Magallanes de la Armada de Chile.

De acuerdo con la Empresa Estratégica de Defensa, el ensamblaje de este bloque de gran tonelaje, que actúa como el cerebro del primer buque de un total de cuatro previstos en el proyecto Escotillón IV, requirió una precisión milimétrica en cada movimiento al utilizar la grúa pórtico Konecranes.

El montaje del puente de mando también marcó la conclusión de la fase de estructura principal, permitiendo que el Magallanes avance hacia el proceso de outfitting, que facilitará la instalación de sistemas de habitabilidad y equipamiento integral. La botadura al mar está programada para el primer semestre de 2026, con la entrega a la Armada de Chile prevista para 2027.

Para Asmar, este acontecimiento reafirma su situación como astillero de referencia en el Cono Sur, líder en proyectos de defensa y logística de alta complejidad, gracias al compromiso de su personal y el impacto positivo que este proyecto tiene en la industria del Biobío.

«La construcción naval es un pilar de la innovación y el desarrollo económico de Chile», destacó la Empresa Estratégica de Defensa de Chile.

Capacidades multipropósito

La Armada de Chile y Asmar firmaron el 31 de agosto de 2022 un contrato para la construcción de dos buques multipropósito por un monto de 409,9 millones de dólares y un plazo de ejecución de 100 meses. La construcción de la primera unidad comenzó simbólicamente el 27 de febrero de 2022.

Los buques estarán capacitados para operar en todo el Pacífico y cumplirán con los estándares necesarios para navegar en aguas antárticas durante el verano, llevando a cabo misiones que incluyen apoyo logístico, operaciones de búsqueda y rescate (SAR), movimiento y despliegue de tropas y material, así como asistencia humanitaria y respuesta a desastres (HADR).

Las unidades, basadas en un diseño de Vard Marine, tendrán una eslora de 110 m, una manga de 21,8 m, un puntal de 13,8 m, un desplazamiento de 7.987 toneladas, propulsión diésel-eléctrica, 11.200 kW de potencia de propulsión y 6.000 kW de potencia eléctrica. Alcanzarán una velocidad máxima de 17 nudos y económica de 12 nudos, con una autonomía de 30 días, una distancia franqueable de 7.000 millas náuticas y una capacidad operativa de 187 días al año.

Los buques contarán en la proa con dos estaciones de armas remotas (RWS) con cañón de 20 mm y en la popa dos RWS con ametralladora de 12,7 x 99 mm. La tripulación estará compuesta por 21 oficiales y 74 marinos, y podrán transportar una fuerza integrada por un comandante, un equipo de la Fuerza de Tarea Anfibia, un comandante del Batallón de Infantería de Marina (IM), 16 oficiales IM y 231 soldados IM.

Contarán con una lancha de desembarco de Asenav de 19,78 m de eslora, 5,6 m de manga, 1,1 m de calado y capacidad para 30 toneladas; una cubierta destinada al transporte de material rodado y contenedores, y una enfermería para apoyo sanitario. Asimismo, podrán operar con helicópteros Airbus Cougar, Dauphin o Sikorsky Black Hawk, y vehículos no tripulados de despegue y aterrizaje vertical (VTOL).