El BAM Furor (P-46) comienza hoy su despliegue en la costa occidental de África y el Golfo de Guinea, en el marco de la iniciativa de la Unión Europea ‘Presencias Marítimas Coordinadas en el Golfo de Guinea’ (PMC-GdG). Esta misión está diseñada para aumentar la seguridad marítima, mejorar el conocimiento del entorno y fomentar la cooperación con los países ribereños de la región.
El Furor, basado en el Arsenal de Cartagena, es comandado por el capitán de corbeta Ángel García, quien se une a esta misión tras un riguroso periodo de preparación y certificación desarrollado durante el último año y medio. “Es una tarea exigente que se ve recompensada con la oportunidad de representar a España en una región estratégica”, explica su comandante.
Región estratégica para el suministro energético y flota pesquera
El Golfo de Guinea es un área de gran interés para la seguridad nacional y europea, enfrentada a problemas como la piratería, robos a mano armada y un sinfín de tráficos ilícitos. Es crucial para la protección de las líneas marítimas de suministro energético y la flota pesquera española.
“La seguridad de España comienza a muchas millas de nuestro territorio”, afirma el capitán de corbeta García. “Esto se logra protegiendo las líneas de comunicación marítima que aseguran nuestros suministros energéticos y brindando apoyo a la flota pesquera española que opera en estas aguas”.
Durante su despliegue, el BAM Furor llevará a cabo actividades de presencia naval, patrullas de vigilancia marítima y operaciones coordinadas con buques de países de la Unión Europea, así como con las marinas de los estados ribereños.
Cooperación militar y fortalecimiento de capacidades
Un pilar esencial del despliegue es la cooperación militar con los países de la región, destinada a fortalecer sus capacidades en seguridad marítima. Durante las escalas en puerto, el buque realizará actividades de formación y adiestramiento en áreas como interdicción marítima, buceo y respuesta ante incendios e inundaciones a bordo.
“Las actividades de cooperación militar tienen como objetivo apoyar a las Fuerzas Armadas de los países ribereños para que desarrollen capacidades que les permitan operar con mayor autonomía”, explica el comandante. “En el mar realizamos patrullas combinadas y adiestramiento avanzado en la inserción de equipos de visita y registro en los buques a inspeccionar”.
Preparación, cohesión y factor humano
Después del periodo de alistamiento, el buque se enfrenta a un despliegue prolongado, alejado de territorio nacional y con limitadas capacidades de apoyo logístico.
En este contexto, el capitán de corbeta subraya la importancia del factor humano en una dotación como la del BAM. “La cohesión y el compañerismo son esenciales. Trabajar en equipo, cuidarnos unos a otros y mantener un buen ánimo es imprescindible; desde el último marinero hasta el comandante, todos nos necesitamos”.
La dotación del Furor está compuesta por 50 hombres y mujeres, que se incrementa durante el despliegue hasta alcanzar un total de 78 personas a bordo.
Compromiso con la seguridad de España y Europa
Con esta misión, España refuerza su compromiso con la seguridad y defensa europeas, siendo uno de los principales contribuyentes a la iniciativa ‘PMC-GdG’.
Para el comandante del Furor, es fundamental que la sociedad española comprenda que “la seguridad y el bienestar que disfrutamos en España, y que a menudo damos por garantizados, dependen del compromiso y sacrificio de los militares que defienden nuestros intereses más allá de nuestras costas”.
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