Steadfast Dart 2026 marca el inicio de la era de la Fuerza de Reacción Aliada

El 15 de enero de 2026, la OTAN dio inicio al ejercicio “Steadfast Dart” en Europa Central, marcando el primer despliegue de la Fuerza de Reacción Aliada (ARF). Este ejercicio tiene como objetivo evaluar la rapidez en el refuerzo y el mando conjunto en un entorno de alta fricción, estableciendo un estándar práctico de “tiempos OTAN” en el ámbito de la disuasión.

“Steadfast Dart” actúa como un ensayo de credibilidad: no solo se trata de mover tropas, sino de sincronizar logística, mando y control, así como la interoperabilidad y sostenimiento en condiciones de presión política y riesgo de escalamiento. El ARF, como evolución de las fuerzas de respuesta, representa un avance doctrinal; la OTAN busca cerrar la brecha entre la decisión política y la presencia militar efectiva. En el contexto actual, Rusia ha utilizado la guerra de desgaste en Ucrania como un laboratorio para la adaptación táctica y la presión sobre infraestructuras críticas, lo que obliga a la Alianza a demostrar que puede «llegar primero con suficiente masa» y mantener su presencia.

Para Chile, la enseñanza no radica en la escala, sino en el método: preparación real, cadenas logísticas auditables, interoperabilidad con socios (incluyendo procedimientos, comunicaciones y mantenimiento) y ejercicios con objetivos medibles. Esto es crucial para la cooperación internacional, especialmente en lo que respecta a los estándares de mando y control, ciberdefensa aplicada a operaciones y resiliencia logística, áreas en las que la industria de defensa y los proveedores duales pueden colaborar (en comunicación, sensores y soporte).

El siguiente paso probable será la realización de más ejercicios centrados en los tiempos de despliegue y sostenimiento, junto con una presión política para incrementar el gasto en capacidades habilitantes (transportes, municiones, ISR, ciber). Un riesgo es que la demostración de fuerza se convierta en un “ritual” sin abordar los cuellos de botella logísticos; en este escenario, la OTAN podría acelerar su curva de aprendizaje, mientras que Rusia intenta interferir indirectamente (a través de sabotajes, ciberataques y coerción energética) en lugar de una confrontación directa.

Con Información de elradar.cl

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