Desarrollando una Doctrina del Uso de la Fuerza: Capacidades para Neutralizar y Controlar al Adversario Sin Destrucción

Resumen Ejecutivo

La transformación de los conflictos en entornos urbanos, junto con las operaciones especiales y la creciente atención política y mediática sobre el uso de la fuerza, está propiciando un cambio doctrinal significativo. Las fuerzas contemporáneas ya no persiguen la aniquilación del enemigo, sino que se enfocan en su incapacitación temporal, controlando factores como la percepción, la movilidad y la capacidad de respuesta en momentos críticos.

La utilización de herramientas como granadas de concusión, sistemas acústicos direccionales y tecnologías de energía no letal debe entenderse en el contexto de una lógica operativa renovada que busca minimizar bajas y daños colaterales, así como mantener la legitimidad estratégica.

Este artículo sugiere que estamos ante el surgimiento de una doctrina que prioriza el dominio temporal del adversario, donde controlar el tiempo y el entorno se vuelve más crucial que la destrucción del objetivo.

La reciente operación de extracción del líder chavomadurista Nicolás Maduro por parte de la Delta Force de Estados Unidos, según informes de prensa, ha generado un análisis diverso sobre el posible uso de armas sónicas que habrían paralizado a su círculo más cercano, en el contexto de una persecución judicial por parte de Estados Unidos.

Como mencionamos en un artículo anterior sobre la captura de Maduro, “la lógica operativa fue clara: debilitar sin provocar un colapso humanitario.” Para ello, el uso de tecnología militar fue esencial.

La historia de la utilización de armas sónicas y de concusión es amplia y significativa.

El Problema Estratégico Contemporáneo

De la Destrucción al Control

Las operaciones de seguridad y defensa en el siglo XXI se desarrollan en entornos densamente poblados y políticamente vulnerables. La eliminación del adversario, aunque sigue siendo una opción, ya no es siempre la alternativa más eficaz.

Intervenciones como rescate de rehenes, captura de objetivos de alto valor, control de disturbios complejos o intervenciones precisas en áreas urbanas requieren una reducción de daños colaterales, evitando escaladas y preservando la legitimidad tanto interna como internacional.

Así surge una pregunta central: ¿Es posible dominar al adversario sin destruirlo?

Evolución Breve del Uso de la Fuerza / De la Guerra Industrial a la Guerra Urbana

Históricamente, el uso de la fuerza ha seguido un patrón acumulativo que incluye guerra convencional, contrainsurgencia, y guerra híbrida y urbana, centrándose cada vez más en el control del entorno, la percepción y el tiempo.

En la actualidad, el centro de gravedad se ha desplazado; ya no es únicamente el poder de fuego, sino la capacidad de incapacitar al adversario en momentos críticos, lo suficiente para alcanzar los objetivos operativos.

Tecnologías de Incapacitación Temporal

Estas tecnologías deben considerarse no como “armas blandas”, sino como herramientas de control operativo. No son letales, pero tampoco inofensivas.

🔹 Granada de Concusión

Dispositivo pirotécnico de corto alcance diseñado para generar una onda sonora intensa, un destello luminoso y una brecha de presión breve. Su objetivo es aturdir y desorientar, permitiendo ganar segundos críticos en espacios cerrados. Este es el ejemplo más representativo del concepto de dominio sensorial inmediato.

🔹 Sistemas Acústicos Direccionales (LRAD)

Permiten proyectar sonido de alta intensidad a larga distancia, siendo útiles para el control de perímetros, disuasión y negación de áreas. Aunque no provocan explosiones ni shocks instantáneos, amplían el concepto de incapacitación en entornos abiertos.

🔹Energía Dirigida (ADS / Microondas)

Tecnologías aún en desarrollo o experimentales que buscan incapacitar mediante estímulos físicos intensos sin contacto directo. Su importancia hoy no es tanto operativa como doctrinal.

Concepto Central: Incapacitar al Enemigo Durante una Ventana de Tiempo

“La privación deliberada y limitada en el tiempo de las capacidades sensoriales, cognitivas o motoras del adversario, sin necesidad de eliminarlo.”

Las variables clave son: Tiempo (segundos o minutos críticos), Espacio (entorno controlado) y Objetivo (captura, rescate, extracción y control). El éxito se mide no por las bajas causadas, sino por el control logrado.

Hacia una Nueva Teoría del Uso de la Fuerza

La doctrina del dominio temporal del adversario sugiere que a partir de estas prácticas, se puede identificar una doctrina emergente basada en los principios de necesidad operativa estricta, proporcionalidad sensorial por encima de la balística, dominio del entorno sobre la destrucción del objetivo, minimización de bajas innecesarias y preservación de legitimidad política y jurídica.

Esta lógica se alinea con el uso progresivo de la fuerza, el Derecho Internacional Humanitario, la presión mediática global, la guerra urbana y las operaciones de Fuerzas Especiales.

Venezuela y la Narrativa de las “Armas Sónicas”

A pesar de las versiones en medios sobre el uso de supuestas armas acústicas en operaciones recientes, no hay confirmación pública de su utilización. Sin embargo, lo que realmente importa no es el sistema específico, sino el enfoque operativo:

Controlar, desorientar e incapacitar sin escalar innecesariamente la violencia.

La confusión entre granadas de concusión, efectos acústicos, explosiones controladas y narrativas tecnológicas refleja una tendencia más profunda: la centralidad del dominio sensorial en las operaciones modernas.

Implicancias Futuras

En el contexto de la seguridad, el crimen organizado y las operaciones especiales, esta doctrina impactará directamente en la seguridad urbana compleja, el control de disturbios intensos, en cárceles, puertos y aeropuertos, así como en la captura de líderes criminales y operaciones antiterroristas.

El desafío no radicará en la tecnología, sino en cuestiones éticas, doctrinales y políticas. La incapacitación sin destrucción reduce los costos humanos, pero exige controles claros para prevenir abusos.

Avances en la Guerra

  • La seguridad y la guerra del siglo XXI no se definen únicamente por la capacidad de matar, sino por la capacidad de controlar sin destruir. La incapacitación temporal surge como una herramienta central en contextos densos, jurídicamente complejos y políticamente sensibles.
  • El verdadero debate no será sobre qué armas se utilizan, sino sobre cómo se redefine el uso legítimo de la fuerza en un mundo donde el tiempo, la percepción y el entorno son más relevantes que la aniquilación del adversario.

Por Fernando Vaccotti

Con Información de revistaseguridad.cl

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