Dos oficiales del Ejército de Chile se han unido al Curso de Instrucción Aérea de Cadetes Básica (IACB), el cual es impartido por la Escuela de Aviación Capitán Manuel Ávalos Prado de la Fuerza Aérea de Chile (FACh).
Según información del Ejército de Chile, la participación del teniente Claudio Guzmán y del subteniente José Poblete es parte de una iniciativa destinada a fortalecer la cooperación y la interoperabilidad entre las instituciones de la Defensa Nacional.
Los oficiales han sido seleccionados para formar parte de la Bandada Huargo, en un proceso de capacitación conjunta con alumnos de la Fuerza Aérea y dos tenientes 2° de la Armada de Chile, quienes también se están preparando para ser pilotos militares.
El programa incluye una fase inicial académica que proporciona los fundamentos esenciales en operación aeronáutica, procedimientos de vuelo y doctrina institucional. Al finalizar esta etapa, los participantes avanzarán hacia la instrucción aérea, realizando ejercicios específicos del plan formativo, tales como maniobras de transición, acrobacias, navegación a diferentes altitudes, vuelos en formación y operaciones nocturnas.
A lo largo de este curso, los participantes acumularán cerca de 130 horas de vuelo en el avión Enaer T-35 Pillan, una aeronave de instrucción básica utilizada en la formación inicial de aviadores. Al concluir el programa, recibirán la calificación como pilotos militares, lo que ampliará sus habilidades profesionales y operativas de manera significativa.
Fortalecimiento de las capacidades conjuntas de las Fuerzas Armadas
El comandante del Grupo de Operaciones Aéreas de la Escuela de Aviación de la FACh, comandante de grupo Fernando Pérez, mencionó que el IACB se lleva a cabo de forma sistemática e involucra a miembros de las distintas ramas de las Fuerzas Armadas, lo que promueve el intercambio de conocimientos y experiencias educativas.
Por su parte, el jefe del Curso de Piloto Ejército, capitán Juan Maturana, destacó que la participación de oficiales de la institución en el IACB “representa un aporte significativo, tanto por la calidad de la formación aeronáutica recibida como por el intercambio doctrinario y operativo que se genera, consolidando una cooperación que refuerza las capacidades conjuntas de las Fuerzas Armadas”.
Desde la perspectiva de los alumnos, el teniente Guzmán resaltó que esta oportunidad permite “profundizar conocimientos en aviación y conocer de cerca la operación de la Fuerza Aérea, fortaleciendo el trabajo conjunto y la creación de lazos profesionales entre las distintas instituciones”.
También valoró la formación recibida en la Escuela Militar del Libertador General Bernardo O’Higgins, considerándola esencial para enfrentar con éxito las exigencias académicas del curso.
Por su parte, el subteniente Poblete expresó la responsabilidad que significa representar al Ejército de Chile en un contexto interinstitucional: “Esta experiencia ayuda a establecer vínculos profesionales con pilotos de la Fuerza Aérea y de la Armada, reforzando el trabajo conjunto entre las ramas de la Defensa”.