Chile, 29 de enero de 2026 – El reciente Cyber Security Report 2026 de Check Point Software indica que el panorama global de ciberseguridad está entrando en una fase más complicada, caracterizada por un uso intensivo de inteligencia artificial en los ataques, la evolución del ransomware y la creciente dificultad para proteger entornos híbridos y distribuidos. Estas tendencias impactan directamente en Chile, en un contexto de alta digitalización de servicios tanto públicos como privados.
De acuerdo al informe, en 2025 las organizaciones a nivel mundial enfrentaron un promedio de dos mil intentos de ataque por semana, lo cual representa un aumento considerable en comparación con años anteriores. Sectores críticos como gobierno, salud, educación, energía y transporte son los más afectados, una situación que resulta especialmente relevante para Chile debido a su creciente dependencia de plataformas digitales y servicios en línea.
Uno de los hallazgos más significativos del reporte es que la inteligencia artificial ya no se limita a ser una herramienta defensiva, sino que se ha vuelto un elemento central de los ataques. Check Point Research detectó que la amplia mayoría de las organizaciones revisadas utilizó IA de forma arriesgada en períodos breves, lo que podría facilitar filtraciones de datos o abusos de privilegios. Además, un porcentaje importante de las infraestructuras de IA analizadas presentó vulnerabilidades que pueden ser explotadas.
Alejandro Botter, Gerente de Ingeniería de Check Point Software para Chile, destacó que la rápida adopción de inteligencia artificial está superando la capacidad de muchas organizaciones para protegerla. Comentó que las empresas chilenas deben reconocer que la IA amplía la superficie de ataque, y que simplemente sumar tecnología no es suficiente sin una estrategia de seguridad integral y continua.
El informe también señala una transformación significativa del ransomware. En el último año, se observó un notable incremento en la cantidad de víctimas y la aparición de nuevos grupos criminales, muchos de los cuales operan bajo modelos de Ransomware as a Service. A diferencia de los ataques tradicionales, estos grupos priorizan la extorsión a través del robo y la publicación de datos, lo que aumenta el impacto reputacional y regulatorio para las organizaciones afectadas.
A esto se agrega la creciente complejidad de los entornos tecnológicos. La combinación de infraestructuras locales, nube, dispositivos perimetrales y trabajo remoto ha creado brechas de visibilidad que los atacantes pueden explotar para moverse lateralmente dentro de las redes antes de ser detectados. En Chile, donde muchas organizaciones están en procesos de migración a la nube o de modernización digital, esta situación representa un riesgo considerable.
El informe también advierte que las campañas de ciberataques son cada vez más coordinadas y sofisticadas, integrando múltiples vectores como correo electrónico, navegación web, plataformas colaborativas y suplantación de identidad. Aunque el correo sigue siendo el canal más utilizado, las técnicas de ingeniería social se han diversificado, dificultando su detección mediante controles tradicionales.
Desde Check Point Software enfatizan que para enfrentar este panorama en 2026 será esencial adoptar un enfoque preventivo, con mayor visibilidad sobre los activos digitales, protección específica para entornos de IA y una estrategia de seguridad unificada que contemple tanto la tecnología como el factor humano. Para las organizaciones chilenas, el desafío no solo radica en reaccionar ante incidentes, sino en anticiparse a amenazas que evolucionan a un ritmo sin precedentes.
El artículo original se puede encontrar en Reporte global sitúa a Chile en un escenario de ciberamenazas más complejo y automatizado en 2026 y apareció por primera vez en Revista Seguridad & Defensa.
Con Información de revistaseguridad.cl