Las amenazas persistentes avanzadas (APT) vinculadas a intereses estatales siguen incrementando sus acciones a nivel global, estableciendo el ciberespacio como un territorio fundamental para la manifestación del poder geopolítico. El más reciente estudio de ESET Research, basado en actividades registradas entre abril y septiembre de 2025, revela cómo China, Rusia y Corea del Norte llevan a cabo campañas activas y sostenidas contra gobiernos, infraestructuras críticas y sectores estratégicos en diversas regiones del mundo.
Latinoamérica se convierte en objetivo del ciberespionaje chino, mientras Ucrania continúa siendo el centro del ciberconflicto en Europa.