A inicios de febrero, la franja fronteriza oriental de Marruecos, particularmente la zona del Ich, en la provincia de Figuig, fue testigo de movimientos significativos. Estos eventos han puesto de manifiesto nuevamente la vulnerabilidad de la situación de seguridad en las zonas de amortiguamiento y en los puntos de contacto entre Marruecos y Argelia. El incidente, registrado por fuentes locales, ocurre en un contexto regional tenso, marcado por una carrera armamentística sin precedentes y la falta de canales de comunicación diplomática directa.
Marruecos acusa al Ejército argelino de cruzar su frontera: tensiones en la región y aumento del armamento.