Gobierno revela cifra histórica de destrucción de armas: cerca de 90 mil en este período.

Colina, jueves 5 de febrero de 2026.

En la jornada del 5 de febrero, se procedió a la eliminación de 22.803 armas y accesorios que habían sido decomisados y entregados de forma voluntaria, todo en virtud de la Ley de Control de Armas. Este hito lleva la cifra total de armas destruidas durante el mandato del Presidente Gabriel Boric a 89.810, estableciendo un nuevo récord desde 1990, que marca el inicio de este proceso.

Estas cerca de 90 mil armas representan el 32% del total de 279.254 armas que han sido eliminadas desde 1990.

La actividad, que se llevó a cabo en la planta de Aza en la localidad de Colina, contó con la participación de la ministra de Defensa Nacional, Adriana Delpiano; el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero; y la ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo. También estuvieron presentes el general director de Carabineros, Marcelo Araya; el director general de la PDI, Eduardo Cerna; el subsecretario para las Fuerzas Armadas, Galo Eidelstein; el subsecretario de Seguridad Pública, Rafael Collado; el director general de Movilización Nacional del Ejército de Chile, General de Brigada Pedro Araya; y el gerente de Operaciones de Aza, Luciano Ramos.

La destrucción de armas es parte del plan anual de la Comisión Nacional de Material de Guerra de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad Pública, la cual está conformada por efectivos de las FF.AA., Carabineros y la PDI. Las armas destruidas comprenden elementos decomisados, entregas voluntarias y artículos dados de baja por las policías y las FF.AA.

La ministra de Defensa Nacional, Adriana Delpiano, comentó que este logro «es un momento significativo que refleja tanto una mayor seguridad como una renovada confianza en nuestras instituciones. Hoy hemos logrado destruir más de 22 mil armas que ya no están en circulación, y celebramos el récord de casi 90 mil armas eliminadas durante esta gestión del Presidente Boric. Este esfuerzo es el resultado de la colaboración interinstitucional, involucrando a las Fuerzas Armadas, las policías, y los Ministerios de Defensa y de Seguridad Pública, así como la colaboración privada por parte de Aza, que lleva dos décadas contribuyendo a este proceso de fundición.»

El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, mencionó que «Chile cuenta actualmente con un plan anual de fiscalización de armas y metas ambiciosas en el contexto de la política de seguridad pública. Mientras que en 2021, la fiscalización abarcaba aproximadamente el 5%, a finales de 2025 esta cifra llegó al 16%. La meta dictada por el Presidente Boric en el Gabinete Pro Seguridad del 2023 estableció un objetivo del 15%. Esta política es crucial, ya que busca disminuir la cantidad de armas disponibles y su circulación, lo que puede llevar a una reducción de la violencia».

Asimismo, la ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, indicó que «al destruir armas, brindamos mayor seguridad, combatimos el miedo y prevenimos situaciones de riesgo que pueden afectar a la vida de nuestros ciudadanos. Nuestro Gobierno también se comprometió a usar el hierro resultante de la destrucción de armas para construir un espacio de contención psicosocial para niños y niñas con TEA en una escuela de Maipú. De este modo, creamos un ciclo virtuoso que retira armas de circulación para combatir la delincuencia y, a su vez, refuerza un trabajo social en el ámbito educativo».

Finalmente, Luciano Ramos, gerente de Operaciones de Aza, destacó que «esta alianza público-privada moviliza capacidades al servicio del país: garantiza la destrucción definitiva de estas armas y, a través del reciclaje, las transforma en acero con una de las huellas de carbono más bajas del mundo. En Aza consideramos este trabajo un compromiso con Chile y una contribución a través de la economía circular hacia un esfuerzo común por la seguridad».

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