La Armada ha informado sobre más de mil prestaciones médicas realizadas durante el segundo Operativo Acrux en el territorio antártico chileno. Este hito subraya la presencia, logística y legitimidad operativa en un ámbito de competencia de baja intensidad.
En la Antártica, la competencia rara vez es directa; se trata más bien de logística y continuidad, lo que requiere capacidades operativas en un entorno extremo. En este contexto, operativos como Acrux refuerzan la soberanía práctica a través de la navegación, los servicios de salud y la coordinación, legitimando así el «derecho por presencia» dentro del marco del Sistema del Tratado Antártico.
Estos operativos son de suma importancia, especialmente considerando la creciente relevancia estratégica del sur para la ciencia, las rutas, los recursos indirectos (como la pesca y el control marítimo ampliado), y la atención a la infraestructura crítica oceánica (cables, monitoreo). La Antártica también demanda capacidades duales, como buques, aviación, comunicaciones y ciber-resiliencia para operar de manera aislada.
Además, estas operaciones son esenciales no solo para la salud de quienes residen en las bases antárticas, sino que también fortalecen el posicionamiento estratégico de Chile en el eje austral, destacando prioridades de defensa como la logística, las comunicaciones, el mantenimiento de la flota y la cooperación internacional selectiva. Asimismo, afectan a la industria, ya que requieren sostenimiento naval, repuestos y capacidades específicas para condiciones polares.
Con Información de elradar.cl