El ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, anunció que el Ejército de Chile comenzará los trabajos de modernización de los tanques Leopard 1V que están en servicio en unidades de la V División de Ejército en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, con el fin de extender su vida útil por algunos años más.
Durante una visita a Punta Arenas, la autoridad indicó que esta modernización forma parte de una estrategia integral de Chile para reforzar la presencia terrestre, aérea y marítima, la infraestructura y la logística, la proyección hacia la Antártica y la presencia permanente del Estado en esa zona del territorio.
Desde su entrada en servicio, el Leopard 1V no ha recibido programas de modernización para mejorar sus capacidades de combate. La institución quiso reemplazar el sistema de accionamiento electrohidráulico de la torreta por uno eléctrico, cambiar su dirección de control de tiro e incorporar una cámara de visión nocturna, pero no pudo implementar esas capacidades debido a su alto costo.
Barros explicó que los Leopard 1V, operados por el Destacamento Acorazado N°5 Lanceros en Puerto Natales y por el Grupo de Tanques N°6 Dragones de la 4ª Brigada Acorazada Chorrillos en Punta Arenas, «tienen ya una antigüedad y que con esta actualización tecnológica van a poder dar un último servicio».
Asimismo, sostuvo que «hemos pedido al Ejército y autorizado los presupuestos y los procesos correspondientes para que inicie los estudios para renovar progresivamente sus capacidades en esta región con un criterio amplio».
El Arma de Caballería Blindada del Ejército de Chile dio un gran salto con la compra en 1997 a RDM Technology de 200 tanques Leopard 1V que pertenecieron al Ejército Real de Países Bajos, por 63 millones de dólares. Su incorporación permitió reemplazar a los M-24, M-41, M-51 y M-50 que, aunque habían sido modernizados en los últimos años, tenían obsolescencia logística y vida útil cumplida.
El contrato incluyó repuestos, herramientas, equipos asociados al tanque, sistemas de simulación y de telecomunicaciones, armamento secundario y la optrónica necesaria para su correcta operación. Los Leopard 1V comenzaron a llegar en enero de 1999 y la entrega terminó en 2000. El material se destinó a regimientos de caballería blindada de Arica, Iquique, Antofagasta, Santiago, Punta Arenas y a la Escuela de Caballería Blindada en Quillota.
Los Leopard 1 fueron ordenados por Países Bajos entre 1968 y 1970 y entregados por Krauss-Maffei entre 1969 y 1972. Tienen una longitud de combate de 9,5 m, un ancho de 3,2 m, una altura de 2,6 m y un peso de 42,4 toneladas. Disponen de un cañón de ánima rayada de 105 mm L7A3 de Royal Ordnance (hoy BAE Systems) y un motor MTU MB 838 CaM 500 de 10 cilindros policarburante con una potencia máxima de 830 hp a 2.200 rpm, y alcanzan una autonomía de 600 km.
Entre las diferencias con otras versiones del Leopard 1 destacan radios de origen estadounidense, lanzadores de granadas de humo locales, ametralladoras FN Herstal MAG y un sistema de estabilización hidráulico de torreta de Honeywell. Posteriormente recibieron blindaje espaciado tipo applique de Blohm + Voss en la torre, faldones laterales en el casco y el sistema de control de fuego EMES-12A3 AFSL-2. Tras estas mejoras, recibieron la denominación 1V por Verbeterd o Mejorado.
La primera alternativa para mejorar sus capacidades fue adquirir torres de tanques Leopard 1A5, ya que contaban con el sistema de control de tiro EMES 18 y el bloque de ópticos multicanal HZF (Hauptzielfernrohr) multicanal diurno, termal y telémetro lasérico de Carl Zeiss (actual Hensoldt).
En 2006 se evaluó el sistema EOSS de Rheinmetall, un dispositivo dotado de una cámara diurna y un sensor termal que permiten apuntar durante el día y la noche, tanto a objetivos estáticos como en movimiento.
En 2009 se consideró una oferta de Aselsan que contemplaba integrar la dirección de tiro Volkan, sistema de seguimiento automático de blancos, cámara térmica de alta resolución de segunda generación, visión nocturna para el periscopio del conductor, GPS, BMS y un nuevo sistema de estabilización para el cañón.
La iniciativa finalmente no se materializó porque en ese momento estaban entrando en servicio los Leopard 2A4 adquiridos en 2006 y se consideró que los sistemas del Leopard 1V eran viables para el contexto regional. Además, a partir de 2008, este modelo de tanque comenzó a ser reemplazado por el Leopard 2A4 en las unidades de Arica, Pozo Almonte y Antofagasta.
La institución abrió una licitación en 2017 para la modernización de los Leopard 1V en servicio en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. El contrato fue adjudicado a Aselsan y luego anulado por el general Ricardo Martínez al asumir el mando del Ejército en marzo de 2018. Posteriormente, en 2023 se emitió una solicitud de información (RfI) para la actualización del sistema de dirección de tiro del Leopard 1V.
Con Información de www.infodefensa.com
