En el marco de la World Space Week 2026, dedicada este año al lema “Rocket Revolution”, Ismael Mendoza, CTO de Globalsat Group, participó en Bolivia Aerospace Week, donde analizó cómo la transformación de los sistemas de lanzamiento, el surgimiento de nuevas constelaciones y las arquitecturas multiórbita están reconfigurando el ecosistema global de conectividad.
La industria espacial atraviesa una de las transformaciones más profundas de su historia. La evolución de los sistemas de lanzamiento, el desarrollo de cohetes reutilizables y la creciente participación de empresas privadas están modificando las condiciones de acceso al espacio y acelerando el despliegue de nuevas generaciones de satélites.
Este proceso fue el eje central de la World Space Week 2026, celebrada entre el 4 y el 10 de octubre bajo el lema Rocket Revolution. Más allá de los avances tecnológicos que representa, esta revolución está generando nuevas oportunidades para las comunicaciones satelitales y ampliando su potencial para conectar personas, industrias y territorios.
En ese contexto, Ismael Mendoza, Chief Technology Officer (CTO) de Globalsat Group, participó el 8 de octubre en Bolivia Aerospace Week mediante la charla virtual “El impacto de la revolución de los cohetes en las comunicaciones satelitales”, junto a representantes del ecosistema espacial regional.
Del acceso al espacio a una nueva generación de conectividad
Durante décadas, el desarrollo de infraestructura espacial estuvo limitado por los elevados costos y la escasa disponibilidad de lanzamientos. Hoy, la evolución de los vehículos espaciales, la reutilización de componentes y una mayor frecuencia de misiones contribuyen a derribar barreras y a ampliar las posibilidades de desplegar nuevas constelaciones.
Para las telecomunicaciones, esta transformación significa mucho más que contar con un mayor número de satélites: representa la posibilidad de desarrollar servicios con distintas características de cobertura, capacidad, latencia y disponibilidad, capaces de responder a necesidades cada vez más diversas.
Las constelaciones de órbita baja (LEO), junto con los sistemas de órbita media (MEO) y geoestacionaria (GEO), están dando forma a un ecosistema en el que diferentes tecnologías pueden complementarse entre sí.
Lejos de implicar el reemplazo de una arquitectura por otra, la evolución apunta hacia modelos multiórbita e híbridos, que combinan conectividad satelital y terrestre para ofrecer soluciones adaptadas a cada entorno operativo.
América Latina: conectividad, resiliencia e inclusión digital
Para América Latina, esta nueva etapa presenta oportunidades especialmente relevantes. La extensión territorial, la diversidad geográfica, la dispersión de las comunidades y la presencia de actividades productivas en zonas remotas siguen planteando desafíos significativos para el desarrollo de infraestructura de telecomunicaciones.
En este escenario, las nuevas capacidades satelitales pueden contribuir a ampliar el acceso a servicios digitales en regiones donde las redes terrestres resultan insuficientes, demasiado costosas de desplegar o vulnerables ante situaciones de emergencia.
La inclusión digital constituye una de las dimensiones más importantes de esta transformación. Una mayor diversidad de tecnologías y modelos de conectividad puede facilitar el acceso a la educación, la salud, los servicios públicos, la información y nuevas oportunidades económicas para comunidades históricamente desatendidas.
Al mismo tiempo, las industrias estratégicas de la región —como energía, minería, transporte, agricultura y servicios públicos— requieren comunicaciones cada vez más confiables para respaldar operaciones distribuidas, automatización, monitoreo remoto y aplicaciones críticas.
En estos sectores, la conectividad satelital no solo permite llegar donde otras redes no alcanzan, sino que también fortalece la continuidad operacional y la resiliencia frente a las interrupciones de la infraestructura terrestre.
“La reducción del costo de lanzamiento abrió el acceso al espacio, pero hoy ese acceso depende de muy pocos proveedores. América Latina cuenta con satélites soberanos, pero su capacidad no alcanza a cubrir la demanda del mercado, por lo que la región también se apoya en constelaciones privadas. Diversificar lanzadores, órbitas y proveedores, y combinar activos soberanos con capacidad global, es una cuestión de continuidad operacional y soberanía”, señala Ismael Mendoza, CTO de Globalsat Group.
El nuevo desafío: integrar tecnologías, no solamente conectar satélites
La creciente diversidad de redes y servicios también está transformando el papel de los proveedores de conectividad.
En un ecosistema donde conviven distintas órbitas, tecnologías satelitales, redes celulares, plataformas IoT y soluciones de comunicación crítica, el verdadero desafío consiste en determinar cómo combinar esas capacidades de manera eficiente.
El valor ya no reside únicamente en ofrecer acceso a una red satelital, sino en integrar tecnologías, terminales, software, seguridad y servicios de soporte para construir soluciones adecuadas a las necesidades de cada operación.
Para Globalsat Group, proveedor de soluciones satelitales e híbridas con presencia en las Américas desde 1999, esta evolución refuerza una visión que la compañía impulsa desde hace años, orientada a que la conectividad crítica requiere arquitecturas flexibles, interoperables y diseñadas para garantizar continuidad incluso en los entornos más exigentes.
“En América Latina, el satélite es solo la parte visible del problema. Que una operación minera, energética o de transporte quede conectada depende de licencias, logística, instalación y soporte remoto y en terreno. En ese sentido, las integraciones multiórbita y multired marcan la diferencia al entregar disponibilidad y confiabilidad”, explica Mendoza.
La revolución de los cohetes no termina cuando un vehículo alcanza la órbita. Su verdadero impacto comienza cuando las tecnologías que llegan al espacio se traducen en nuevas posibilidades de conectividad en la Tierra.
Para América Latina, manifiesta el ejecutivo, el desafío será aprovechar esta transformación para construir una infraestructura de comunicaciones más resiliente, ampliar la inclusión digital y acompañar el desarrollo económico y social de la región.
Acerca de Globalsat Group
Globalsat Group es un proveedor líder de soluciones de conectividad satelital e híbrida en las Américas. Con oficinas y operaciones en Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y Estados Unidos, la compañía cuenta con autorizaciones regulatorias y licencias de espectro en mercados estratégicos de la región, lo que permite una implementación y un soporte eficientes para clientes de los sectores marítimo, empresarial y gubernamental en las Américas. Desde 1999, la compañía respalda operaciones de misión crítica mediante la integración de tecnologías satelitales y terrestres, infraestructura especializada, servicios gestionados y capacidades técnicas locales. Con una sólida presencia regional y amplia experiencia en los mercados de movilidad, empresarial y gubernamental, Globalsat Group diseña y gestiona comunicaciones confiables, seguras y resilientes para organizaciones que operan en entornos remotos y exigentes. Para obtener más información, visite globalsat.com.
Con Información de revistaseguridad.cl
