El Ministerio del Interior de Chile, en conjunto con SENAPRED, decretó una Emergencia Climática Preventiva que abarca desde la Región de Coquimbo hasta la Región del Biobío, frente a la llegada de un sistema frontal inestable. Las autoridades dieron a conocer un conjunto de medidas administrativas y de seguridad ciudadana destinadas a reducir los riesgos asociados a las precipitaciones, los vientos, las tormentas eléctricas, así como a posibles remociones en masa y trombas marinas.
Una de las principales medidas del Gobierno fue la suspensión de clases para el martes 20 de octubre de 2026 en diez comunas de la Región Metropolitana que se encuentran bajo Alerta Roja. La suspensión rige también para 16 comunas de la Región de Valparaíso, mientras que el resto de las comunas de O’Higgins y de la Región Metropolitana permanece en evaluación.
En el ámbito laboral, el Ejecutivo recomendó formalmente a los empleadores que otorguen flexibilidad horaria a los trabajadores que residan o se desempeñen en las comunas con Alerta Roja, con el fin de facilitar desplazamientos viales más seguros.
En materia administrativa, el decreto presidencial faculta a los municipios y a los servicios públicos para realizar contrataciones por trato directo y ejecutar de forma inmediata inversiones destinadas al despeje de vías y a la atención rápida de contingencias.
Adicionalmente, se aplicará un refuerzo preventivo en el transporte público. En paralelo, los equipos técnicos mantienen una vigilancia activa sobre más de 15.500 puntos críticos identificados a lo largo del país.
En cuanto a las alertas meteorológicas específicas, en la Región Metropolitana se pronostican lluvias concentradas de entre 20 y 35 milímetros, lo que eleva la probabilidad de aluviones en sectores previamente afectados, como San Carlos de Apoquindo. El Gobierno instó a evacuar de manera preventiva las viviendas damnificadas en Las Condes.
En las regiones del Maule y de Los Ríos rige una advertencia especial por la eventual ocurrencia de trombas marinas y fenómenos tornádicos en las zonas litorales.
Por su parte, en Coquimbo y O’Higgins se activaron con urgencia los Comités de Gestión de Riesgo de Desastres (COGRID), encargados de monitorear quebradas y cursos de agua.
Con Información de revistaseguridad.cl
