El Reino Unido se encuentra en un proceso de rearme nuclear debido a la amenaza planteada por Rusia. Así, el pasado 20 de marzo se llevó a cabo la ceremonia de la “puesta de la quilla” del primero de los nuevos grandes submarinos nucleares destinados a portar misiles balísticos de la clase Dreadnought, que será operado por la Real Armada o Royal Navy británica.