Gustavo Petro ha desmentido de manera enfática los rumores sobre una supuesta oferta de aviones de combate por parte de China para la Fuerza Aérea Colombiana, surgidos tras su visita oficial a ese país. A través de un poderoso mensaje en sus redes sociales, el mandatario colombiano afirmó que durante su estancia en territorio chino no se recibió ninguna propuesta para la compra de aviones de combate.

«Nunca escuché una propuesta militar de China. Aquí se está mintiendo. Como ya ha manifestado públicamente el gobierno, se adquirirán aviones Gripen nuevos, de origen sueco», destacó Petro en una publicación que busca aclarar cualquier inquietud sobre el futuro de la modernización de la aviación de combate colombiana.

La declaración del presidente responde directamente a rumores divulgados en mayo, que afirmaban que China había ofrecido a Colombia sus aviones J-10CE como parte de una posible negociación bilateral. Sin embargo, el propio presidente desmintió estas afirmaciones, reiterando que no se mantuvo ningún diálogo con el gobierno chino sobre asuntos militares o adquisiciones de equipo bélico.

Este anuncio refuerza la decisión previamente comunicada por el Gobierno Nacional, en abril pasado, cuando se informó oficialmente que Colombia reemplazará su obsoleta flota de cazas IAI Kfir por modernos aviones suecos Gripen E/F. Esta decisión se basó en evaluaciones técnicas, operativas y presupuestales que posicionaron al Gripen como la mejor opción para asegurar la superioridad aérea y la interoperabilidad futura de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC).

Además, días atrás, el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, también proporcionó detalles sobre el cronograma para la firma del contrato de adquisición. Según explicó, se prevé que el acuerdo definitivo se firme en septiembre de este año, dando inicio al proceso de producción y entrega de las aeronaves.

«Esperamos firmar el contrato en torno a septiembre, y desde esa fecha transcurrirán aproximadamente 16 a 18 meses, dependiendo del nivel de producción que logremos concretar, para recibir los primeros aviones aquí», reveló el ministro Sánchez.

En lo que respecta al aspecto financiero y técnico del acuerdo, el jefe de la cartera de Defensa aclaró que las negociaciones con Saab han avanzado significativamente. Los aspectos contractuales están prácticamente definidos, y la planificación presupuestal se encuentra en su etapa final dentro de la cadena fiscal nacional. El ministro también resaltó que esta inversión estratégica no representa un obstáculo para los programas sociales, sino que los complementa mediante desarrollos paralelos en sectores clave como energía, agua potable y salud, derivados del componente de compensación industrial o «offsets» asociados a la adquisición.

«En términos contractuales ya se ha conversado entre las dos partes y en lo que respecta al financiamiento, todo está encaminado en el desarrollo de la cadena presupuestal para asegurar los recursos. Esa inversión no perjudica los programas sociales, al contrario, los beneficia porque impacta en energía, con pares solares, en agua y en salud», concluyó.

Con esta postura clara y reafirmada por el más alto nivel del Ejecutivo, Colombia se prepara para iniciar una nueva etapa en su defensa aérea con tecnología de última generación, apostando por la fiabilidad, sostenibilidad y la proyección estratégica a largo plazo que representa la incorporación del Saab Gripen al inventario nacional. (Carlos Vanegas)

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