Con el objetivo de mejorar sus capacidades operativas y adaptarse a los retos del combate contemporáneo, la I División del Ejército de Chile ha realizado un avance significativo en la optimización de sus sistemas de apoyo al fuego de artillería. Mediante una colaboración entre unidades tácticas y técnicas, el Ejército ha conseguido avances notables en la integración tecnológica y la interoperabilidad, estableciendo un modelo de innovación que fortalece el alistamiento operacional de la Fuerza Terrestre.