El Proyecto de Fragatas Clase Tamandaré, uno de los pilares de la fuerza naval brasileña, enfrenta un grave riesgo de interrupción o significativa postergación, a pesar de haber invertido ya cerca de 1.800 millones de dólares de los 2.300 millones previstos hasta 2028. La escasez de recursos tanto en el gobierno federal como en las Fuerzas Armadas pone en peligro la continuidad del proyecto, que tiene como meta fortalecer la seguridad marítima de Brasil mediante la modernización de sus medios de superficie.