El buque semisumergible más grande del mundo, el Boka Vanguard, con 275 metros de eslora y una capacidad de transporte de 110.000 toneladas, ha concluido exitosamente su tránsito por el Estrecho de Magallanes, bajo la vigilancia constante de la Autoridad Marítima de la Armada de Chile.
Durante su paso por el Estrecho de Magallanes, la Armada de Chile activó su sistema de control marítimo, que incluye los faros Punta Dungeness y Espíritu Santo en la boca oriental. Un práctico especializado se embarcó en Bahía Posesión para guiar al buque a través de las aguas magallánicas.
Al llegar a Punta Arenas, fue recibido por la Autoridad Marítima, donde se verificó la documentación y se le asignó un punto de fondeo para esperar condiciones meteorológicas favorables que le permitan continuar su navegación hacia la boca occidental del Estrecho de Magallanes.
Visita de la Comisión Local de Inspección de Naves
En su llegada a la capital regional de Magallanes, la nave coordinó la labor de reaprovisionamiento de víveres y otras necesidades logísticas a través de una agencia marítima, siendo inspeccionada por la Comisión Local de Inspección de Naves (CLIN) de la Gobernación Marítima de Punta Arenas en el marco del Control del Estado Rector del Puerto.
Los inspectores fueron transportados por la lancha de patrullaje marítimo LPM 4407 Arcangel de la Capitanía de Puerto de Punta Arenas, y la verificación abarcó diversas fases de revisión tanto documental como de instrumentos y maquinarias, con la presencia del capitán del buque y los oficiales responsables de cada departamento.
El inspector José Ampuero indicó que el Control del Estado Rector del Puerto «consiste en verificar todos los equipamientos del puente de gobierno, maquinarias, elementos de propulsión y otros componentes importantes como los dispositivos de salvamento y los controles para evitar la contaminación marina, elementos que contribuyen a una operación más segura y protegida”.
El especialista señaló que «las particularidades de este buque, dedicado al transporte de carga pesada, garantizan que su diseño y estructura cumplen con normas que permiten operar de manera segura”, destacando que lo que más le llamó la atención fue «la forma del casco, el robusto reforzamiento estructural, así como el sistema de propulsión eléctrica y el posicionamiento dinámico”.
Protocolos e inspección
En el Control del Estado Rector del Puerto, se revisan varios certificados y documentos que dan cuenta de inspecciones previas y certificaciones, verificados por los inspectores en cuanto a su vigencia y las capacidades declaradas por la nave.
Los inspectores aseguran que todo esté vigente y en orden, revisando al azar distintas partes del buque, desde el puente de mando hasta las salas de máquinas. También se examinan generadores, alarmas, botes salvavidas y accesorios, garantizando que estén en perfecto estado y listos para usarse en caso de emergencia.
Toda la información queda registrada en un sistema informático internacional, accesible a otras autoridades marítimas en todo el mundo, permitiendo conocer el estado de la documentación, observaciones y recomendaciones. La labor de los inspectores es crucial, pues la falta de un certificado o un fallo puede impedir que el buque zarpe.
La jefa del Departamento de Inspecciones de la Gobernación Marítima de Punta Arenas, teniente 1° Litoral Leslie Díaz, enfatizó que “el objetivo de esta inspección fue confirmar que la nave cumpla con la normativa y todos los convenios internacionales”.
Luego de la inspección, el Boka Vanguard permanece a la espera de condiciones meteorológicas favorables para continuar su viaje hacia Estados Unidos. Durante su travesía, será monitoreado por el Departamento de Operaciones de la Gobernación Marítima de Punta Arenas hacia la boca occidental del Estrecho de Magallanes, con el apoyo de la Alcaldía de Mar de Paso Tortuoso y los faros Bahía Félix, Fairway e Islotes Evangelistas.