En un acontecimiento significativo para la nación, el Diario Oficial de la República de Chile anunció el martes 22 de julio la aprobación de la primera Política Nacional Espacial (PNE), un documento que representa un cambio trascendental en el camino hacia el avance científico, tecnológico y estratégico de Chile en el sector espacial. Esta política tiene como objetivo establecer a Chile como un país destacado en la región, promoviendo un marco que impulse la sostenibilidad, la seguridad nacional y la cooperación internacional en el uso del espacio ultraterrestre.
La Política Nacional Espacial (PNE), avalada por la Constitución Política y normativas como la Ley N° 21.105, que dio origen al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, sienta las bases para coordinar esfuerzos interministeriales y consolidar una institucionalidad sólida. Su desarrollo fue posible gracias al trabajo técnico del Consejo de Política Espacial y el Comité Ejecutivo Espacial, establecidos en 2021 a través del decreto supremo N°24, así como a la labor de la Comisión Asesora Presidencial en Materia Espacial, creada en marzo de 2022 para asesorar al Presidente de la República en la formulación de políticas y programas espaciales con una visión a largo plazo.
La política se organiza en torno a dos objetivos principales: desarrollar capacidades espaciales sostenibles a través de la investigación, la formación de talento y la innovación tecnológica, e impulsar una gestión integral del espacio que refuerce la seguridad nacional, el desarrollo socioeconómico y la conectividad territorial. Para lograr estos fines, se han establecido seis ejes estratégicos: cooperación y vinculación con el medio, gestión del talento, innovación y desarrollo, desarrollo sostenible, seguridad y soberanía, y planificación y gestión del territorio.
Un componente destacado de la Política Nacional Espacial (PNE) es su compromiso con la sostenibilidad y el uso pacífico del espacio, en concordancia con los principios del «corpus iuris spatialis» de las Naciones Unidas. Entre sus prioridades se incluye el uso de tecnologías espaciales para la observación de la Tierra, la gestión de desastres naturales, la agricultura de precisión y la protección de la biodiversidad, áreas esenciales para un país con la diversidad geográfica y climática de Chile. Además, la política enfatiza la seguridad y la soberanía nacional, promoviendo medidas para proteger los intereses estratégicos del país, fortalecer el marco regulatorio y fomentar la cooperación internacional.
En el contexto de un mundo globalizado, donde las tecnologías geoespaciales son cruciales para la toma de decisiones informadas y el avance socioeconómico, esta política responde a la necesidad de capitalizar el potencial de Chile en el ámbito espacial. Iniciativas como el Programa Satelital de la Fuerza Aérea de Chile y la creación de una Comisión Interministerial sobre Materias Espaciales reflejan el compromiso del país con el desarrollo de este campo, consolidando una institucionalidad que permita a Chile proyectarse como un referente regional en el uso responsable y estratégico del espacio.
Con esta política, Chile avanza hacia un futuro donde la ciencia, la tecnología y la innovación espacial no solo fortalezcan la soberanía nacional, sino que también contribuyan al bienestar de la población y al desarrollo sostenible del planeta. (Luis Andrés Lautaro)
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