El “Drakon”, el tercer y último submarino diésel-eléctrico clase Dolphin II que equipará la marina militar de las Fuerzas de Autodefensa de Israel, ha completado exitosamente su primera inmersión, un hito significativo previo a su entrega en unos meses, en un contexto de propuestas de sanciones hacia ese país.

Entre los días 23 y 25 de julio, personal especializado de la constructora del submarino, la alemana Thyssen Krupp Marine Systems (TKMS), junto a militares de la dotación de quilla de la rama naval de las Fuerzas de Defensa de Israel o IDF (Israel Defense Forces), realizaron pruebas preliminares en el mar, que incluyeron una inmersión estática prolongada.

En concreto, en la mañana del 23 de julio, el “Drakon” fue puesto en el agua en los muelles de la planta de construcción de submarinos de la empresa naval en Kiel, Alemania. Tras zarpar, las pruebas iniciales del submarino se llevaron a cabo en aguas del Mar Báltico, cerca del faro de Kiel. Según Thyssen Krupp Marine Systems, las evaluaciones se centraron en sistemas críticos, como la propulsión y los sistemas de navegación, para asegurar la futura disponibilidad operativa de este submarino de última generación.

Después de las pruebas iniciales en el mar, el “Drakon” llevó a cabo ejercicios de inmersión estática durante aproximadamente diez horas. Posteriormente, el submarino se dirigió a la bahía de Kiel para continuar con su programa de pruebas antes de navegar hacia la de Mecklemburgo, cerca de Rostock, y regresar a las instalaciones de la empresa naval alemana.

Submarinos del tipo Dolphin II

Los submarinos del tipo Dolphin II son reconocidos por sus avanzados sistemas de propulsión híbridos, que utilizan tecnología de propulsión independiente del aire o AIP (Air-Independent Propulsion). Esto permite operaciones sumergidas prolongadas durante semanas, mejorando drásticamente su firma a los sensores enemigos, lo que incrementa su eficacia operativa.

Los Dolphin-II cuentan con un casco alargado de 68,6 metros de eslora total, en comparación con el Dolphin-I (que mide 57,3 metros) para poder alojar el sistema AIP. A pesar de esto, el último de la subclase, el “Drakon”, ha sido construido con un casco rediseñado para soportar una vela más larga, que tendrá aproximadamente 2 metros más de manga respecto a los 6,8 metros de sus hermanos menores y 4 metros adicionales de eslora.

Este dato se respalda con fotografías, donde se puede observar su gran vela, donde probablemente se estará instalando un sistema de lanzamiento vertical o VLS (Vertical Launching System) para disparar misiles mar-tierra de última generación, equipados con cabezas de combate de alto explosivo o nucleares.

La próxima incorporación del “Drakon” a la Fuerza Naval de Israel representa una mejora estratégica en el contexto de la dinámica regional, ya que su capacidad de lanzamiento de misiles desde las VLS, además de los misiles de crucero Popeye Turbo por los tubos, sería un elemento adicional de disuasión frente a Irán, dado que podría dispararlos desde aguas del Índico, cercanas a ese país. A medida que las tensiones en la región continúan aumentando, la mejora de las capacidades navales de Israel con los submarinos clase Dolphin II fortalecería su respuesta. La entrega del submarino a la IDF está prevista para finales de este año o principios de 2026. (Julio Maíz)

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