En un movimiento que ha alterado el panorama geopolítico del hemisferio occidental, el presidente Donald Trump ha instruido al Pentágono desplegar tropas en el Caribe y otras áreas estratégicas de América Latina como parte de una ofensiva directa contra los carteles de la droga. Esta acción, gestionada a través del Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM), representa un cambio significativo en la política de seguridad regional y genera dudas sobre la soberanía, la cooperación internacional y el futuro de la lucha contra el narcotráfico en la región.