La competencia en torno a la tecnología cuántica ha comenzado. Estados Unidos, China y la Unión Europea están realizando progresos significativos con el deseo de dominar este sector. En abril pasado, España declaró una inversión de 800 millones de euros en tecnologías cuánticas con el fin de reforzar el ecosistema cuántico y preparar a la sociedad para las transformaciones que esta tecnología acarrea.