Los sistemas de armamento están evolucionando a un ritmo sorprendente, mucho más rápidamente de lo que se ha visto en las últimas décadas. La aparición de nuevas amenazas más contundentes – como el reciente derribo de un helicóptero de la Policía de Colombia con un dron – ha llevado al Ejército de los Estados Unidos, el United States Army, a emprender un exhaustivo proceso de definición sobre su estrategia para los próximos años, con el objetivo de mejorar sus capacidades de defensa antiaérea y antimisil.