La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela ha sufrido una transformación significativa en sus estructuras operativas en las últimas dos décadas. Este proceso ha sido influenciado por un cambio en la doctrina militar que existía hasta 1999, pasando de un enfoque de concesión occidental a uno que prioriza la confrontación y legitima las decisiones políticas. Además, esta transformación ha sido guiada por los desafíos del escenario geopolítico y social, lo que ha llevado a constantes adaptaciones, desde los Batallones de Cazadores, que combatieron la insurgencia armada en los años 60, hasta la formación de las modernas Unidades de Reacción Rápida (URRA) de Combate, unidades tácticas diseñadas para abordar amenazas híbridas y asegurar la defensa integral del territorio venezolano.