La propuesta presentada por la Comisión Asesora para Reformas Estructurales al Gasto Público ha suscitado inquietud al afectar el aporte basal mínimo al Fondo Plurianual para las Capacidades Estratégicas de la Defensa, generando incertidumbre sobre la estabilidad del financiamiento necesario para la adquisición de material bélico, fundamental para la operatividad de las Fuerzas Armadas de Chile.

En 2019, el país sudamericano reemplazó la Ley Reservada del Cobre, que destinaba el 10% de las ventas de la Corporación del Cobre (Codelco) a inversiones en defensa. Ese mismo año, tras la aprobación del Congreso Nacional, se puso en marcha el Fondo Plurianual para las Capacidades Estratégicas de la Defensa.

Este año, el organismo consultivo y técnico creado por el Ministerio de Hacienda recomendó la eliminación de los incisos 1 y 2 del artículo 103 de la Ley Orgánica Constitucional de las Fuerzas Armadas, que establece un aporte basal mínimo a dicho fondo, con el objetivo de evaluar y proponer cambios que mejoren la eficiencia, sostenibilidad y transparencia del gasto público a largo plazo.

La comisión argumenta que, en un entorno de déficit fiscal, este esquema obliga a Chile a endeudarse para transferir recursos no utilizados, generando un costo anual de 6.600 millones de pesos, debido a la discrepancia entre la rentabilidad del fondo y el costo de los intereses del endeudamiento basado en una tasa soberana en UF a 20 años de aproximadamente 2,5%, lo que generaría un total de 131.994 millones en ese periodo.

La propuesta aboga por crear un pasivo contingente en lugar de transferencias automáticas durante el déficit fiscal, garantizando que los recursos solo se transfieran al Fondo Plurianual si son necesarios para gastos efectivamente realizados. Esto optimizaría los recursos sin perjudicar las capacidades de la Defensa Nacional.

Riesgo para la planificación

A pesar de que la comisión asegura que la modificación no afectaría la operatividad de las Fuerzas Armadas, expertos del sector opinan de otra manera. Según fuentes de La Tercera, cualquier cambio podría repercutir negativamente en las adquisiciones militares, ya que estas compras se planifican con años de anticipación.

Una de las principales ventajas del fondo actual es la certeza de que los recursos estarán disponibles anualmente para la renovación de equipamientos, lo que facilita la planificación de inversiones a largo plazo.

En este sentido, Marcelo Masalleras, investigador de AthenaLab, comentó en La Tercera que cualquier modificación podría afectar la previsibilidad y proyección de las inversiones, imprescindibles dada la vida útil de los sistemas militares.

El diputado Andrés Jouannet, integrante de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputadas y Diputados, también expresó su preocupación, afirmando que la comisión no comprende la realidad que enfrentan las Fuerzas Armadas de Chile, especialmente en la Macrozona Norte y Macrozona Sur, donde están desplegadas indefinidamente. Según Jouannet, esta situación demanda certezas en el financiamiento, que no dependan de los gobiernos de turno.

Además, existe un antecedente que provoca incertidumbre respecto a cualquier modificación del fondo. Aunque la ley ha estado vigente por más de cinco años, el presupuesto de 2024 representaba la primera inyección de recursos al fondo. Sin embargo, el gobierno ha postergado esta aportación para el año 2025.

Preocupación por el presupuesto 2026

Marcelo Masalleras enfatiza que, a pesar de no haberse completado la implementación de la ley, las modificaciones propuestas ya están generando incertidumbre en las Fuerzas Armadas. Según Masalleras, el fondo pierde su función si no se asegura que los recursos estarán disponibles de forma predecible.

“Si se reemplazó la Ley del Cobre por otra ley, se esperaría que fuese igual o mejor. Sin embargo, con lo sucedido, surgen dudas razonables sobre si eso se cumplió”, concluye el investigador.

La propuesta de modificación al fondo se presenta antes de la discusión del presupuesto fiscal para 2026. Aunque el Ministerio de Defensa Nacional aún no se ha pronunciado sobre la propuesta de la comisión asesora del Ministerio de Hacienda, no se conocen detalles sobre el presupuesto del próximo año.

Por su parte, la directora de la Dirección de Presupuesto, Javiera Martínez, comentó que las propuestas de la comisión ofrecen una “hoja de ruta” que podría implementarse en el futuro. Sin embargo, aclaró que la implementación dependerá de las decisiones de los gobiernos que vengan. Esto ha creado un panorama incierto respecto a la estabilidad del financiamiento para las Fuerzas Armadas.

La situación financiera se observa con interés, dado el aumento en los gastos de las Fuerzas Armadas durante los últimos años debido a los despliegues en la Macrozona Norte y Macrozona Sur, además de que los aumentos presupuestarios no han sido significativos.