En medio del desierto, donde el sol agobia sin compasión y las dunas se extienden como un océano sin fin, un grupo de soldados de la 1ª Brigada Acorazada «Coraceros» del Ejército de Chile se agrupa en una pista polvorienta cercana a Arica. No se trata de un ejercicio rutinario, están al mando de los nuevos SUV blindados Copper 2.8 TDI 4×4, vehicles que recién han llegado para fortalecer las patrullas en la frontera con Perú y Bolivia. Esta capacitación, que comienza esta semana, representa un avance en la modernización de las capacidades logísticas de la institución, especialmente en la Jefatura de Área Fronteriza de Arica y Parinacota (JAF), una región clave para el control migratorio y la seguridad territorial.