El comandante en jefe del Ejército de Chile, general Javier Iturriaga, inauguró en las instalaciones de Fábricas y Maestranzas del Ejército (Famae) en Talagante un taller de carga que permitirá triplicar la capacidad de producción de munición calibre 9×19 mm.
Según el Ejército de Chile, la nueva instalación de 216 metros de la Planta de Munición de Famae incorpora tecnología avanzada y los más altos estándares de seguridad, tanto para los operadores como para la cadena productiva.
El general Javier Iturriaga en su recorrido por el nuevo taller de carga de munición calibre 9×19 mm de Famae. Firma Ejército de Chile
La fabricación y producción del proyectil en esta planta, que cuenta con estaciones de trabajo, comienza con el pesaje de la vainilla, seguido del capsulado de la munición, la carga de pólvora y la bala. Una vez sellada, pasa por un último proceso de revisión antes de ser almacenada para su venta y distribución.
En cada etapa de la fabricación de la munición calibre 9×19 mm, se aplica un control de calidad exhaustivo y pruebas balísticas que garantizan la calidad del producto y la seguridad de los procesos involucrados en su manufactura.
Autonomía estratégica
Respecto a esta nueva capacidad, el jefe de proyecto, teniente coronel Manuel Espinoza, expresó: “La inauguración de este taller representa una capacidad de autonomía estratégica en un mundo de constante cambio; la competencia de ser autosuficientes en áreas críticas es la máxima garantía de paz y estabilidad”.
Operario en una máquina de embalaje de cartuchos del taller de carga de munición calibre 9×19 mm de Famae. Firma Ejército de Chile
El oficial del Ejército de Chile agregó que “cada cartucho que salga de esta línea llevará un sello de orgullo nacional y la certeza de que estamos reduciendo nuestra dependencia externa”.
El jefe de la Planta de Municiones de Famae, Boris Peña, explicó que “este taller comprende una línea automatizada de producción, que comienza desde la materia prima del capsulado de los iniciadores, el carguío del cartucho y el ensamble completo, adicionando un barniz, que sella e impermeabiliza el cartucho, para posteriormente pasar por una revisión visual, además de los controles de calidad por variable y por atributo”.
La técnico especialista del nuevo taller y encargada de operar la máquina capsuladora, Ana Paula Sánchez, destacó las características del sistema: “Este equipo tiene la capacidad de generar menos presión con un proceso continuo durante el día; no se detiene, entonces su eficiencia es prácticamente insuperable”.
Optimización productiva
La Empresa Estratégica de Defensa de Chile, como publicó Infodefensa.com, adquirió en 2024 para su Planta de Municiones una máquina selladora SM 100 y una máquina para ensamblaje de cartuchos del fabricante Atesçi de Turquía.
Máquina selladora SM 100 de Atesçi en el taller de carga de munición calibre 9×19 mm de Famae. Firma Ejército de Chile
La SM 100 se utiliza para sellar la junta de imprimación y las bocas de cajas. Después de la operación de carga, los cartuchos son transportados a la cinta transportadora de la máquina barnizadora mediante un elevador de alimentación.
Tanto la costura de imprimación como la boca de la caja se rocían consecutivamente, y en la etapa final, los cartuchos en la máquina SM 100 de Atesçi se exponen a luz ultravioleta para secarlos.
Por su parte, en la máquina para embalaje, los cartuchos se introducen con un alzador rotatorio, se colocan sobre la correa de distribución y se transportan delante del cilindro servo. Cada bandeja tiene cinco filas y cincuenta orificios para cartuchos, introduciendo 19 cartuchos en cada parte de la bandeja mientras ésta se mueve para llenar los siguientes 10 cartuchos.