La V División del Ejército de Chile llevó a cabo una certificación de comandantes, artilleros y conductores de tanque Leopard 1V para mejorar la operatividad de sus unidades de Caballería Blindada en la Región de Magallanes y Antártica Chilena.
Según el Ejército de Chile, en este proceso formativo participaron miembros del Pelotón de Exploración Blindado (PEB), del Grupo de Tanques Nº6 Dragones de la 4ª Brigada Acorazada Chorrillos y del Grupo Acorazado Ligero del Destacamento Acorazado Nº5 Lanceros.
El desarrollo de estos cursos, bajo la supervisión del Centro de Entrenamiento de Combate Acorazado (Cecombac), fortaleció la preparación del personal mediante una doctrina operativa común y garantiza que la institución cuente con tripulaciones listas para enfrentar los desafíos de la guerra moderna, asegurando la operatividad del sistema Leopard 1V en las unidades blindadas de la V División.
El entrenamiento se llevó a cabo en los centros de instrucción Ojo Bueno y Santa María, combinando clases teóricas con ejercicios prácticos tanto en simuladores como en terreno. Ambas modalidades requerían altos niveles de concentración, disciplina y adaptabilidad por parte de los participantes, quienes tuvieron que enfrentar múltiples desafíos desde el comienzo de la capacitación.
Conocimientos y trabajo en equipo
La formación de los futuros comandantes y artilleros se centró en el dominio de sistemas de control de fuego, manejo de armamento, operación de emergencia y procedimientos tácticos. El teniente Gaspar Molina, del Grupo de Tanques Nº6 Dragones, subrayó que “la constancia es el denominador común para adquirir el conocimiento necesario y operar estos vehículos, manteniendo siempre el interés por aprender”.
Por otro lado, el subteniente Benjamín Chapa, del Destacamento Acorazado Nº5 Lanceros, compartió su experiencia en la simulación virtual, una de las fases más exigentes del curso. “En la cabina, los procedimientos deben ejecutarse con total precisión, lo que implica designar los blancos correctamente y resolver fallas en tiempo real”, comentó.
Mientras tanto, quienes se graduaron como conductores se enfocaron en el conocimiento técnico de los sistemas de frenos, hidráulico, eléctrico y de combustible, además de prácticas de mantenimiento preventivo y correctivo de los tanques. La cabo 1º Thiare Tapia del PEB, valoró los aprendizajes obtenidos, afirmando: “Ahora puedo conducir con propiedad y mantener el tanque en óptimas condiciones para el combate”.
Según los instructores, una coordinación eficiente entre los diferentes integrantes de la tripulación es fundamental para el uso correcto del Leopard 1V. Además, el entrenamiento conjunto permite que cada función se complemente, asegurando así una respuesta operativa ante cualquier situación táctica.
“La preparación integral de las tripulaciones es esencial para la vigencia operativa del sistema. Capacitar a estos alumnos permite proyectar el conocimiento técnico y táctico a las nuevas generaciones, asegurando la continuidad y efectividad del uso de los blindados en el Ejército”, destacó el sargento 2º Antonio Catalán Molina, instructor del Grupo de Tanques Nº 6 Dragones.