La habilidad de los combatientes para aumentar su letalidad en situaciones militares es fundamental, especialmente para el personal de Operaciones Especiales, que enfrenta tareas más peligrosas, complejas y exigentes. En la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) de la Armada son conscientes de esto y por ello han incorporado a su arsenal el potencial neutralizador que ofrece el cartucho .300 Blackout (7,62x35mm), desarrollado por la empresa estadounidense Advanced Armament Corporation (AAC) a inicios de la última década.