El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ha revelado que el ambicioso plan de actualización de los sistemas de armas para la Defensa Nacional tiene un costo estimado de 49 billones de pesos, equivalente a unos 12.500 millones de dólares, una suma que representa una de las inversiones más significativas en defensa en la historia reciente del país. Esta iniciativa, como indicó el ministro, tiene como objetivo fortalecer la autonomía estratégica de Colombia y dar inicio a una nueva fase para la industria nacional de defensa.
Dentro de los proyectos principales de este plan de modernización se encuentran la renovación de la flota de helicópteros de transporte Mi-17, el reemplazo del fusil Galil, que es el arma estándar del Ejército Nacional, y el desarrollo y construcción, a mediano plazo, de vehículos blindados en Colombia, con el fin de que el país logre adquirir capacidad de diseño y producción de estos sistemas de manera autónoma.
Este plan incluye una inversión de 16,8 billones de pesos (4.308 millones de dólares) para la renovación de aviones de combate de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), que permitirá la adquisición de los aviones Gripen E/F de la empresa sueca SAAB, seleccionados como reemplazo de los antiguos Kfir tras un exhaustivo proceso de evaluación técnica y fiscal. La incorporación de estas aeronaves será un paso crucial en la modernización del poder aéreo del país y en la transferencia de tecnología a la industria nacional.
El presidente colombiano ha sido claro en su deseo de apresurar la firma de contratos, los cuales, por su importancia estratégica para la nación, no estarán sujetos a la ley de garantías de cara a las elecciones presidenciales de 2026, lo cual permitiría que se concreten antes del 15 de julio de ese año.
Sánchez, además, señaló que el Gobierno ya dispone de un billón de pesos asignados en el presupuesto de 2026, autorizado por el presidente Gustavo Petro. Este recurso inicial facilitará el desarrollo de capacidades industriales, tecnológicas y de mantenimiento en Colombia, reduciendo así la dependencia externa en equipamiento militar.
El ministro también mencionó que uno de los componentes fundamentales del plan es la creación de un clúster industrial de defensa, que involucre a empresas nacionales, universidades y socios internacionales para desarrollar proyectos de alta complejidad tecnológica. «Hoy hemos llevado a cabo el primer encuentro con posibles proveedores para establecer un clúster industrial de defensa que nos permita desarrollar nuestras propias capacidades. Esta transición está proyectada para 10 años”, indicó Sánchez.
El programa de modernización de sistemas de armas, en línea con la visión de autonomía y fortalecimiento tecnológico promovida por el Gobierno Nacional, persigue no solo la renovación del material bélico de las Fuerzas Armadas, sino también la transformación del modelo actual de defensa hacia uno basado en la producción nacional y la innovación tecnológica. Con esto, el Ministerio de Defensa pretende establecer las bases para que, a mediano plazo, Colombia se convierta en un referente regional en la fabricación, mantenimiento y exportación de equipos de defensa. (Carlos Vanegas)
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