Un submarino de la clase Scorpène de la Armada de Chile llegó al sector de Los Molinos, un pueblo costero ubicado a 20 km al oeste de Valdivia, como parte de un ejercicio en la zona sur del país.

De acuerdo con el medio digital Informa Al Minuto, la llegada de esta unidad de la Fuerza de Submarinos, con sede en Talcahuano, generó curiosidad entre los habitantes, quienes no están acostumbrados a ver este tipo de embarcaciones.

El equipo de Informa Al Minuto se puso en contacto con la Capitanía de Puerto de Valdivia, bajo la Gobernación Marítima de Valdivia, para conocer más sobre la visita, pero la entidad prefirió no brindar detalles acerca de los movimientos del submarino.

Submarinos clase Scorpène

El SS-23 General O´Higgins y el SS-22 General Carrera son submarinos diésel-eléctricos de última generación de la clase Scorpène, diseñados para llevar a cabo misiones de guerra antisubmarina, antisuperficie y operaciones especiales. Se destacan por su furtividad, su capacidad de operar de manera prolongada y su potencia de fuego.

El contrato para su construcción fue otorgado a DCN/Bazán (hoy Naval Group y Navantia, respectivamente) y se firmó el 17 de diciembre de 1997 por un monto de 420 millones de dólares. Esta adquisición permitió reemplazar a los submarinos tipo Oberon SS-22 O´Brien y SS-23 Hyatt. El SS-23 General O´Higgins fue entregado en septiembre de 2005 y el SS-22 General Carrera en julio de 2006.

Los submarinos clase Scorpène de la Armada de Chile tienen una eslora de 66,4 m, una manga total de 8 m (incluyendo hidroplanos), 16,4 m de puntal total y 5,4 m de calado medio. Tienen un desplazamiento de 1.711 toneladas bajo el agua, alcanzan una velocidad de 21 nudos en inmersión y poseen una autonomía de 6.500 millas náuticas a 8 nudos en la superficie.

Equipados con el Sistema Táctico de Combate Submarino (Subtics) de Naval Group y una suite de sonares TSM2233 MK 2 de Thales, estos submarinos cuentan con un sonar de casco de frecuencia media con capacidad de búsqueda activa/pasiva; un sonar cilíndrico de largo alcance para detección acústica panorámica en 360º en modo pasivo; un sonar de interceptación de búsqueda activa; un sonar de flanco para detección pasiva y un sonar de alta resolución para detectar obstáculos y minas.

Tienen seis tubos de 533 mm, adecuados para disparar torpedos pesados, misiles o sembrar minas. El sistema automático de manejo y recarga de torpedos permite realizar disparos en salva. Cada submarino puede transportar hasta 18 torpedos o misiles, o bien 30 minas. En cuanto a armamento, cuentan con torpedos Black Shark Advanced de Wass Submarine Systems y misiles antibuque Exocet SM-39 de MBDA.