El Ministerio de Seguridad Pública y Carabineros de Chile formalizaron en la Escuela de Carabineros un acuerdo de transferencia por 4.868 millones de pesos —aproximadamente 4,8 millones de dólares—, que facilitará la adquisición de 37 furgones policiales, ocho SUV, 1.445 teléfonos móviles con especificaciones militares para uso operativo, además de sistemas de gestión de flota y drones que optimizarán la reacción policial en situaciones de emergencia.
El evento estuvo encabezado por el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, quien estuvo acompañado por el subsecretario de la cartera, Rafael Collado, el general director de Carabineros de Chile (s), general inspector Enrique Monrás, el director nacional de Orden y Seguridad, general inspector Rodrigo Espinoza, y la directora nacional de Apoyo a las Operaciones Especiales, general inspector María Teresa Araya.
De acuerdo con el Ministerio de Seguridad Pública, estos fondos son parte de la tercera fase de implementación del Plan Calles Sin Violencia y buscan fortalecer las capacidades operativas e investigativas para contribuir a la prevención, control y persecución del delito, en línea con los cuatro ejes del programa: persecución penal efectiva; aumento del patrullaje y presencia policial; fiscalización de armas y control de prófugos de la justicia, y prevención del delito en espacios públicos.
En 2025, el presupuesto del Plan Calles sin Violencia alcanzará un monto estimado de 25,2 millones de dólares. Además, se destinarán cerca de 8 millones de dólares para la compra de vehículos y tecnologías, y se proyecta una cifra de aproximadamente 12,1 millones de dólares al Ministerio Público para financiar los Equipos contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH).
Fortalecimiento de la función de seguridad
El ministro Cordero destacó que «el objetivo central de los recursos transferidos por el Plan Calle Sin Violencia es profundizar la efectividad del patrullaje policial, así como mejorar la reacción y la presencia de Carabineros para reducir la delincuencia. Sin embargo, esto solo puede lograrse dentro de una visión integrada, un ecosistema de instituciones donde cada una, con sus atribuciones, colabore para lograr resultados comunes».
«La Política Nacional de Seguridad Pública, aprobada esta semana por el presidente de la República, demuestra que solo mediante un trabajo integrado de competencias sectoriales, considerando el sistema de seguridad pública como un todo, se pueden alcanzar esos resultados. Lo que estamos presenciando hoy no son solo transferencias de recursos, sino un fortalecimiento de la función estatal», enfatizó Cordero.
Por su parte, el general Monrás destacó que la institución “una vez más reafirma su compromiso con el fortalecimiento y éxito del Plan Calles Sin Violencia, una estrategia de intervención específica adaptada a cada territorio, que se desarrolla mediante una gestión coordinada y en estrecha colaboración con actores clave en seguridad, entre los que destacan el Ministerio Público y la Policía de Investigaciones».
En este contexto, la autoridad policial recalcó que se trata de «una colaboración que resulta crucial para llevar a cabo un trabajo profesional altamente eficiente, con el fin de brindar paz y tranquilidad en cada lugar que lo necesite. Un esfuerzo que se refleja en el aumento tanto del patrullaje como de la presencia institucional en el terreno”.