La principal unidad de transporte táctico  de las Operaciones Especiales de Estados Unidos ha desempeñado un papel crucial en el despliegue y apoyo logístico de las unidades de Fuerzas Especiales en el Caribe, en el contexto de la crisis actual entre Washington y Caracas. La presencia militar estadounidense en la región ha experimentado un notable aumento durante la segunda administración del presidente Donald Trump, especialmente en operaciones contra el narcotráfico y amenazas transnacionales. Un actor esencial en este despliegue ha sido el Escuadrón de Operaciones Especiales 524 (524th Special Operations Squadron), que forma parte del Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (AFSOC) y opera los versátiles aviones de transporte táctico Dornier C-146A Wolfhound.